“Ningún producto a base de marihuana cura enfermedades”

Salud
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En medio de la controversia por la reciente aprobación del “uso medicinal” del cannabis en el Congreso del Perú, un experto advirtió que “ningún producto a base de marihuana cura enfermedades”.

Entrevistado por el diario peruano El Comercio, Alfonso Zavaleta, médico y doctor en Farmacología de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, advirtió que la marihuana no cura, sino que “se emplea para calmar síntomas”.

El 19 de octubre, por 66 votos a favor y 4 en contra, con 3 abstenciones, el Pleno del Congreso del Perú aprobó la “Ley que regula el uso medicinal y terapéutico del cannabis y sus derivados”.

Según una nota de prensa del Congreso, “la iniciativa legislativa beneficiará a pacientes con cáncer, epilepsia, Parkinson, entre otras enfermedades”.

Según la congresista Gloria Montenegro, una de las principales impulsoras del proyecto de ley, la norma beneficiará a “miles de pacientes, para quienes la medicina a base de cannabis, se constituye en la alternativa para aliviar sus dolencias”.

El Dr. Zavaleta, también miembro de la Academia Nacional de Medicina del Perú, explicó que la planta del cannabis, conocida también como marihuana, “posee dos elementos activos principales, el tetrahidrocannabinol (THC), que se considera un analgésico leve, y el cannabidiol (CBD), que funciona como relajante muscular".

“Sin embargo, el THC produce adicción; mientras más presente esté, generará una mayor dependencia”.

El Dr. Zavaleta explicó que mientras en su uso recreacional la marihuana “se fuma”, en el caso “medicinal” se trata de “extractos de plantas que se procesan en un laboratorio farmacéutico, para así obtener un producto con elementos balanceados que no genere intoxicación”.

“Tiene varias presentaciones, como vaporizadores, aceite, pastillas, cremas o parches”, dijo.

El médico peruano precisó que “en ningún país del mundo” está autorizado el uso de aceite de marihuana para tratar convulsiones. Este mecanismo, indicó, “está en fase experimental”.

“Hay como 400 tipos de convulsiones. El aceite ha demostrado ser efectivo para las que se generan por los síndromes de Lennox-Gastaut y de Dravet. Estas raras condiciones hacen que el niño tenga como 60 u 80 convulsiones al día”.

Sin embargo, añadió, “no se utiliza cualquier tipo de aceite. Se saca de una planta de marihuana que no produce THC, pero que tiene mucho CBD”.

“Estas son cepas muy raras, no son las que se fuman usualmente, son especialmente cultivadas para tratar este tipo de convulsiones”, señaló.

La marihuana, añadió el especialista, “no sirve para el cáncer de próstata, la demencia o el SIDA”.

“Por ejemplo, en el caso del glaucoma, la evidencia es muy baja”, dijo, y añadió que “hay un grupo de condiciones que está siendo investigado, y conforme se tenga mayor información, se irá ampliando el número de enfermedades para el uso”.

El Dr. Zavaleta destacó que “este aceite de marihuana no va a durar en efectividad más de dos años”, pues “las personas van a tener que ir aumentando la dosis; primero una gota al día, luego dos, tres, cuatro, diez, veinte, cuarenta, etc.”.

“Cuando llegue ese momento, las personas van a tener que volver a los anticonvulsivantes clásicos, que no son eficaces para todos los casos”, señaló.

El médico peruano advirtió también que “preparar un aceite de marihuana con elementos caseros, que no son farmacéuticos, porque estos podrían tener componentes tóxicos”.

“Además, utilizar la marihuana recreacional puede resultar dañino por su alto nivel de THC, que puede afectar el desarrollo cerebral de los niños”, señaló.

Entrevistado en febrero de este año, el Dr. Lenin De Janon Quevedo, médico investigador del Instituto de Bioética de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), señaló que “el cannabis medicinal debe de pasar todos los controles rigurosos que cualquier otro tipo de medicamento. No debe estar exento de estos controles”.

“En este debate, detrás de los individuos que sufren un padecimiento están personas que plantean el libre consumo de la marihuana. Pero no solamente el libre consumo, porque de facto prácticamente el consumo está liberado y no penalizado, sino la libre producción, comercialización y distribución de la marihuana”, señaló.

Para el Dr. De Janon Quevedo, “el debate tiene que ser maduro” y, sin dejar de considerar los testimonios, basarse “en datos objetivos, lo más objetivos posibles”.

La agencia gubernamental Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos advierte en su sitio web que hasta la fecha “no ha aprobado la marihuana como un medicamento seguro y efectivo para ninguna indicación” y advierte que “medicamentos no probados pueden tener consecuencias desconocidas”.

De acuerdo al Instituto Nacional de Abuso de Drogas de Estados Unidos, la FDA “requiere estudios cuidadosamente realizados (ensayos clínicos) en cientos de miles de sujetos humanos para determinar los beneficios y riesgos de una posible medicación”.

“Hasta ahora, los investigadores no han realizado suficientes ensayos clínicos a gran escala que muestren que los beneficios de la planta de marihuana (…) superen sus riesgos en pacientes a los que se debe tratar”, indica el organismo estadounidense.

De acuerdo a los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, “cerca de 1 de 10 usuarios de marihuana se volverá adicto. Para las personas que comienzan a usarla antes de los 18 años, ese número crece a 1 de 6”.