Bogotá, AP_La policía desalojó el domingo lotes baldíos ocupados en reclamo de viviendas en uno de tres poblados del noroeste colombiano y detuvo a 14 personas.
Las ocupaciones de terrenos vacíos, tanto de propiedad privada como de municipalidades, comenzaron el jueves en las localidades de Chigorodó, Carepa y Apartadó, tres poblados vecinos en el departamento de Antioquia, a unos 450 kilómetros al noroeste de Bogotá.En total unas 3.400 personas ocuparon 11 lotes en los tres pueblos, según la policía.
Los seis terrenos ocupados en Chigorodó por unas 2.000 personas fueron completamente desocupados entre el sábado y el domingo. Hubo choques con agentes antimotines que lanzaron gas lacrimógeno para repeler a los manifestantes, que a su vez utilizaron piedras y palos, dijo en diálogo telefónico el general Luis Alberto Pérez, comandante de la policía para los departamentos de Antioquia y los vecinos de Chocó y Córdoba.
Sólo un agente policial resultó levemente herido, indicó la policía.
El oficial dijo que quedan por desocupar cinco lotes entre Carepa y Apartadó, con poco más de un millar de personas entre las dos localidades. Esa tarea se realizará el lunes.
Más temprano, el oficial explicó que las personas que ocuparon los lotes viven en las mismas poblaciones y simplemente se movilizaron a pie hacia los terrenos vacíos, pero las autoridades todavía desconocen claramente quién y por qué se organizó la movilización simultánea.
El general descartó que grupos guerrilleros estuvieran detrás de la ocupación de terrenos, y la atribuyó más a un fenómeno de delincuencia que "se aprovecha para hacer desorden".
Carmen Palencia, directiva de la no gubernamental Asociación de Víctimas para la Restitución de Bienes y Tierras del Urabá Antioqueño, descartó que las ocupaciones fueran protagonizadas por personas de grupos que como el suyo reclaman la devolución de terrenos de los que fueron despojados en el pasado por paramilitares y narcotraficantes.
Las ocupaciones "no fueron en fincas... sino en predios urbanos. Esto es un problema social que tiene que ver con el déficit de vivienda. Es gente que no tiene casas", dijo Palencia en entrevista telefónica desde Apartadó, donde la asociación tiene su sede.
"Nosotros no avalamos, no propiciamos vías de hecho" ni las invasiones de lotes, aseguró la activista, cuya asociación reúne a 2.800 familias que reclaman la devolución de al menos 50.000 hectáreas en Urabá, que aseguran les fueron robadas a las personas por paramilitares, narcos y guerrillas desde la década pasada.




