La reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) concluyó formalmente con todos los ojos puestos en la crisis de deuda de Europa y la reafirmación de que la acción conjunta es "crucial" para aplacar la incertidumbre financiera internacional.
"El euro es pilar esencial y estable del sistema monetario internacional (...) Su papel central hace que sea crucial que cualquier duda sobre sus fundamentos institucionales sea eliminada", indicó hoy Josef Ackerman, presidente del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), la principal asociación de banqueros.En el mismo sentido se expresó Agustín Carstens, gobernador del Banco Central de México y quien fuera candidato a la dirección del FMI en julio.
"El mensaje que me llevo es que las autoridades europeas, en un entorno muy complicado, tienen toda la determinación de aplicar las medidas necesarias", dijo.




