Por Clímaco Rojas Atencio
Después de agotar la etapa de diálogos, son muchos los guajiros que quedan insatisfechos y después se ven obligados a tomar acciones para reclamar sus derechos.
Eso ha sido la constante esta semana en La Guajira. El martes, los habitantes del barrio Arriba de Riohacha, decidieron bloquear la circunvalar porque sus calles están llenas de aguas negras y blancas.El miércoles la vía de hecho la tomaron los empleados del Hospital San José de Maicao, porque la Administración les adeuda varias mesadas y otros emolumentos.
Ayer jueves, fueron obligados por la inmundicia de sus calles y malos olores, los habitantes del barrio José Antonio Galán; quienes debieron bloquear la Avenida de los Estudiantes, entre la calle 7 y 12 Centro céntrico de la ciudad.
La señora María Salas Celedón, dijo que protesta porque "venimos padeciendo de estas aguas negras, malos olores, por los manjoles salen placentas, sangre. Esta situación nos tiene desesperados, pedimos a las autoridades, que nos consideren y se conduelan de nosotros y nos ayuden".
Dice que se sienten solos y se atreve a decir que Riohacha es huérfana de padre y madre y nadie se acerca a darnos la mano y mucho menos a resolver los problemas que atraviesa este sector de la ciudad.
También los docentes, que laboran en el corregimiento de Carraipía, jurisdicción de Maicao, a quienes la Administración Municipal les adeuda 7 meses de salario.
Asimismo, los pobladores de Cañaverales, quienes reclamaban a los vehículos de la empresa MPX que bajaran la velocidad, toda vez que se podrían presentar accidentes.
Igualmente, reclamaron unos compromisos que a la fecha no se han cumplido y la comunidad se enojó. Y para terminar, 10 reclusos de la penitenciaría de Riohacha, se declararon en huelga de hambre, reclamando el derecho a la igualdad, ya que se sienten discriminados a la hora de entregar los alimentos, dijo un preso que pidió reserva de su nombre.
Parece ser que esa va a ser la constante hasta que se culmine el año, toda vez, que los inconformes ciudadanos piensan que podrían pasar Navidad sin recursos y tener muchas dificultades para cumplirles a sus familias, como suele hacerse en esta sección del país.




