Por Clímaco Rojas Atencio
El debate que se había programado para la mañana de ayer en el recinto Luis A. Robles, del Concejo de Riohacha, sobre la Educación Contratada resultó sin vencedores ni vencidos.
Inicialmente, en el recinto se observaba el grupo de cinco profesores, que se atrevieron a llevar al cabildo las supuestas anomalías, en la otra esquina como sucede en el boxeo, estaban los docentes que apoyaban al consorcio Proguajira.Este último grupo de profesores era mayoritario y colmó las sillas de la barra y además, llevaron a sus niños con pancartas, en alusión al buen servicio que presta la empresa.
Las denunciantes no lo hicieron con la misma vehemencia como la semana anterior, sin presencia de su jefe. Esta vez lo tenían al frente, y no tuvieron el valor suficiente para sostenerlas. Es más, hubo momentos en los que hablaron de quejas, pero no de denuncias.
Asimismo, el representante de Proguajira, Jhon Macías, no aclaró las presuntas anomalías que se quedaron en el tintero y tampoco los concejales estaban en ánimo de controvertir, por lo que el debate fue perdiendo interés.
Solo el abogado Albert Barros López, argumentó que en la Defensoría del Pueblo se recibió una denuncia y en su apreciación "hay falencias en la contratación, además, el que los niños y niñas hayan tenido que sentarse en el suelo, lo que significa que sin hacer el mayor esfuerzo intelectivo, nos estamos dando cuenta que se está atentando con los principios y derechos fundamentales que tienen los niños que es la educación y la salud y consecuencialmente con la vida".
Por su parte, Aniano del Prado, les dijo a las sublevadas compañeras, que hay que ser leales y que nunca más deben volarse la cerca; dándole a entender que los platos sucios se lavan en casa. Fue una sesión sin sorpresas, muchos medios de comunicación, sospechaban lo que podría pasar, mayor diligencia pusieron los próximos concejales, que asistieron a conocer detalladamente a José Gregorio Mejía, Ghandy Romero e Iler Acosta.
Y para colmo, fue el mismo secretario de Educación, Blas Rodríguez, quien metió en un saco las irregularidades y las llevó para su dependencia. El debate se convirtió más en una jornada en donde nadie tuvo argumentos para descifrar o entender cómo es que se administra la Educación Contratada en el municipio.
Al final, lo único bueno fue, que se recordó cómo se trabaja en familia, que antes de acudir a personas ajenas se debe dialogar con sus jefes inmediatos, porque al final el consorcio Proguajira, es una familia que todos tienen que proteger.




