Foro de Sao Paulo y Fukuyama

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Escrito por:

José Lopez Hurtado

José Lopez Hurtado

Columna: Opinión

e-mail: joselopezhurtado13@yahoo.es

Fue particularmente atípico y novedoso el escenario de la geopolítica mundial en el cierre del siglo XX, con la crisis terminal del bloque europeo oriental de la segunda postguerra, el desplome del comunismo  y la caída del muro de Berlín, etc.
que abrió el camino a lo que se llamó el nuevo orden mundial. Era el fin de la Guerra Fría. Y al tiempo, en la región, se entronizaba el Consenso de Washington, expresión programática del neo-liberalismo, que recibió en principio el tímido apoyo de la socialdemocracia chilena, brasileña, venezolana, y de los nacionalismos de Argentina, así como del PRI de Méjico. Fue particularmente atípico y novedoso el escenario de la geopolítica mundial en el cierre del siglo XX, con la crisis terminal del bloque europeo oriental de la segunda postguerra, el desplome del comunismo  y la caída del muro de Berlín, etc. que abrió el camino a lo que se llamó el nuevo orden mundial. Era el fin de la Guerra Fría. Y al tiempo, en la región, se entronizaba el Consenso de Washington, expresión programática del neo-liberalismo, que recibió en principio el tímido apoyo de la socialdemocracia chilena, brasileña, venezolana, y de los nacionalismos de Argentina, así como del PRI de Méjico. Francis Fukuyama, en 1992, escribe su famoso “Fin de la Historia”: la historia como lucha de ideologías ha terminado, es el tiempo de las democracias liberales en lo económico y en lo político, dice. Y postula, lo que en nuestro criterio, es la base de su pensamiento, la apertura internacional o globalización, que le dé competitividad al mercado interno, privilegiando el desempeño del capital privado ; pero como razón fundamental, la libertad política  , cerrando el paso a cualquier gobierno  autoritario o represivo  . Las ideologías ya no son necesarias, porque han sido sustituidas por la economía, agrega.) (Su tesis se inspira en el  Thimos  y en el Nut, pitagóricos).     La izquierda acorralada entonces, reacciona a través de movimientos regionales en la disputa de alternativas electorales, y según señalan algunos analistas, como una respuesta a la tesis de Fukuyama  predominante por entonces, en las altas esferas académicas y políticas, sobre la muerte de las ideologías, dando nacimiento al Foro de Sao Paulo, en 1990, a instancias del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, cuando el único gobierno comunista en la región era el de Castro en Cuba. Se constituyó como una asociación de partidos y grupos de izquierda y ultra-izquierda latinoamericanos, interesada en imponer la ideología marxista, y cuya última reunión se llevó a cabo el pasado julio en Caracas, en medio del rechazo mundial por los abusos del régimen de Maduro."No habrá ni hubo fin de la historia, mientras haya capitalismo", según Machado Ventura, uno de los expositores protagonistas.Entre los propósitos del Foro: “trabajar por una integración continental a través del intercambio de experiencias, discusión de las diferencias y búsqueda del consenso en las acciones de las izquierdas en el Continente”.Pero no parecen tan inocentes y cándidos sus propósitos para el experto en terrorismo y consultor en seguridad Douglas Farah, quien lo define como la gran Empresa Criminal Conjunta Bolivariana (ECCB).Es que Hugo Chaves lo había señalado tajantemente, “(…) Aquí no hay reformismos, ni vuelta atrás, ni pactos con la burguesía. Es Patria Socialista, lo que nosotros queremos”. (Memoria de Encuentro del FSP, Caracas).

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