Antes de que se presentaran las primeras voces de alerta sobre el ántrax en el “Mercadito Guajiro” de Maicao se sacrificaban unos 120 animales diarios, de los cuales se proveían 1800 libras de carne para el consumo local. Al momento de darse a conocer las primeras noticias sobre el brote de una extraña enfermedad producida presuntamente por el consumo de la carne de chivo, el consumo cayó a cero. Los comercializadores quedaron prácticamente en una situación de quiebra y lo mismo le ocurrió a los restaurantes dedicado a la venta de platos como el friche, chivo asado y sopa de chivo.
Un poco después, cuando las aguas volvieron a su cauce, los consumidores de esta deliciosa carne volvieron a los expendios y la economía de las familias wayüu dedicadas a la actividad comenzó a tener una lenta recuperación. Sin embargo, nunca se alcanzaron los niveles del pasado, pues en los mejores casos se llegó a sacrificar sesenta animales, exactamente la mitad del total de los años anteriores.
En medio de todo lo malo, sin embargo, se rescata lo bueno. Los productores y expendedores de chivo decidieron agremiarse con el fin y de esta manera crearon la Cooperativa de Productores y Comercializadores de Chivo “Capriwayüu” a través de la cual han lanzado un S.O.S. a las autoridades departamentales y nacionales con el fin de que se les brinde el apoyo que necesitan para continuar dedicados a la labor que han realizado durante varias generaciones.
Es precisamente “Capriwayüu” la organización que nuevamente se ha pronunciado a través de su representante legal Luis González, quien ha expresado que sus compradores de nuevo se les han retirado luego conocer de las notas de prensa de los últimos días, en las cuales se han divulgado nuevos casos de ántrax, causadas ahora por el consumo de carne de res.
Lo que está sucediendo amerita una acción integral de las autoridades orientada a cuidar la salud de los ciudadanos y al mismo tiempo proteger un renglón de la economía con el cual se sostiene un buen número de familias. Pero entiéndase que no es un renglón cualquiera sino uno que está íntimamente ligado a la identidad del departamento y a la esencia misma de la guajiridad. ¿Se concibe acaso La Guajira sin su gastronomía basada en carne de chivo? Yo, por lo menos, no me la imagino.




