mié, 23 may

Actualizado:04.05.2012 05:44

Usted está aquí: Opinión Columnas de Opinión Alarmante desnutrición infantil

Alarmante desnutrición infantil

Correo electrónico Imprimir
Valoración de los usuarios: / 1
PobreEl mejor 

Hace ocho días, nuestro senador Jorge Ballesteros, escribió una columna en el Semanario La Guajira, y nuevamente publicada por portafolio, referida a la salud, y más específicamente a la desnutrición infantil en nuestra península, que pone los pelos de punta y que nos debe hacer reflexionar sobre la real situación de nuestro departamento, sus administraciones y el futuro de sus gentes.

Hace pocos días, nuestro gobernador, Jorge Eduardo Pérez Bernier, en su muy promocionada rendición de cuentas, nos presentó una Guajira con indicadores de tipo Europa, con un departamento, en su decir, que ya llegaba al desarrollo, y todo gracias a su gestión y a la inversión juiciosa y responsable de cada uno de nuestros pesos.

Como primero fue lo de Pérez Bernier, muchos le creyeron, y lanzaron voladores, se dijo por parte de los asistentes, que era el mejor Gobernador de todos los tiempos y que se le debía reelegir. El eslogan de su candidato, el que se había tergiversado, se volvió a enderezar, y se leyó nuevamente: “más para la Guajira”, y no para la Macuira, como se le oía decir al ciudadano común y corriente.

Lo de Ballesteros Bernier muestra otra cosa, presenta la realidad de un Departamento, que día a día se atornilla al subdesarrollo y se aleja del grupo de aquellos que luchan por avanzar.

El desarrollo no podrá jamás ocultarse, el se nota en las gentes. El desarrollo no es sino una serie de cambios cuantitativos y cualitativos, cuyo objetivo es mejorar el nivel de vida de la población en su conjunto. ¿Y donde está eso en la Guajira? como hablar de mejor nivel de vida, donde la mortalidad infantil es muy superior al promedio nacional, y cuando este indicador es peor que el presentado hace cinco años, por ejemplo.

Mejor nivel de vida, cuando los estudios indican que tenemos el más alto nivel de desnutrición en el país. Pero lo más grave de todo, es que se sabe de las grandes inversiones, que en ese sentido, dice hacer el gobierno departamental. Entonces, ¿dónde están los resultados? ¿Cuál es el costo – beneficio de esa inversión? ¿Cuáles son las mediciones y los controles que le realizan?

No se salva el Senador Jorge Ballesteros, de la culpa que tiene, por el estado calamitoso que vive nuestro Departamento, bien sabemos lo mucho que nos ha gobernado, directa o indirectamente. Pero vale el hecho de que salga a denunciar, sobre todo cuando el gobierno departamental de turno presenta como su más grande locomotora, el programa “La Guajira sin jamushiri”, que en español es “La guajira sin hambre”, y que arrastra miles y miles de millones de pesos de nuestro presupuesto.

El oír decir a uno de los candidatos a la gobernación de La Guajira, que programas como éste, deben seguir, y conocer sus resultados reales, me llevan a pensar, seriamente, que La Guajira y los guajiros nada interesan; que las locomotoras a nuestro departamento no le traen desarrollo, sino que se le llevan sus posibilidades; que nuestro futuro está lleno de nubarrones, y la carpa está rota.

Ciertamente es la desnutrición una vergüenza, en un Departamento que invierte sus mayores recursos en combatir el hambre, y en un país que se precia de ser un Estado Social de Derecho.

Escribir un comentario

Los comentarios aquí publicados no reflejan la opinión del periódico LA GUAJIRA. Este medio se reserva el derecho a borrar mensajes insultantes o irrespetuosos, así como deshabilitar e incluso bloquear de manera permanente el acceso a usuarios que hagan, de manera repetitiva, mal uso de estas herramientas.


Código de seguridad
Refescar