“Un tren que carga los años nostálgicos en cada uno de sus vagones, atraviesa raudo la interminable carrilera en el desierto de La Guajira y sin proponérselo divide aquello que llaman civilización de la misteriosa cultura wayuu".
Con la declaración de comercialidad del contrato de asociación entre CARBOCOL-INTERCOR se dio inicio amaneciendo los años 80, el proceso de explotación más grande que hasta el momento se había producido en el Departamento de La Guajira.
Asunto que produjo en un principio desencuentros con la población básicamente wayuu, pero que supo ganarse el espacio a pesar de lo inhóspito de la región, basado en la protección estatal y el sinnúmero de ayudas que durante todos estos años otorgaron al Departamento.
El impacto positivo que genera la explotación de recursos por parte de las empresas que gozan de toda la tecnología, conlleva que la región sea más atractiva para la inversión privada al gestar que el capital humano guajiro sea el insumo necesario utilizado para prestar esos servicios.
Las políticas públicas deben conllevar ciertos componentes a la hora de generar esa confianza, que ineludiblemente desemboque en desarrollo y generación de empleo calificado, donde el habitante de la capital guajira pueda explotar y potencializar sus habilidades en busca de una sana y estable subsistencia.
La organización pública que se debe tener para mantener las ventajas comparativas que permitan a nuestro entorno socioeconómico alcanzar los niveles de competencia, deben empezar por mejorar las deficiencias que subsisten (servicios públicos) entre otras como la ineficiencia que se tiene en cuanto al transporte ya que la infraestructura hace inútil el sistema, elevando los costos no siendo competitivos en la región.
Por lo que se hace imperioso el apoyo en temas como la generación de empleo preferiblemente con la mano de obra local, correspondiendo al esfuerzo de padres de familia por invertir en la educación de sus hijos, requiriendo los bienes y servicios que se generan y prestan en el Departamento consiguiendo así, generar una fuerte relación comercial.
Como se ha afirmado frente a lo sucedido con el aprovechamiento del carbón en el Departamento, debe ser un referente para que la historia no se repita, provocando que el estacionamiento de nuevas empresas en La Guajira para la explotación de recursos se haga con participación activa del personal guajiro en todos los niveles de dirección y mantenimiento.
Es momento que las iniciativas privadas sean apoyadas decididamente por todos los sectores de la sociedad guajira, buscando beneficios de desarrollos comunitarios y personales que desarrollen a su vez, los principios constitucionales de responsabilidad social empresarial.




