"El acuerdo…llegue a los escenarios democráticos para que el debate político sea saludable y enriquezca la disputa por los cargos…, esperando que sus futuros gobernantes tengan la capacidad de ejecutar lo propuesto".
Próximos en Colombia se encuentran los ciudadanos para escoger sus nuevos mandatarios, quienes dirigirán los destinos territoriales durante el cuatrienio venidero, a fin de renovar la dinámica administrativa.A pesar que muchos manifiestan "un período constitucional no es suficiente" para ejecutar los programas de gobierno propuestos, llega a ser por quienes tienen una real voluntad de cambio el apéndice de mejorar las condiciones departamentales y municipales.
Cuanto más exigente sea el pueblo con sus dirigentes, mayor es el compromiso que deben tener estos, a la hora de demostrar las credenciales necesarias para conducir la administración pública.
Hemos observado a lo largo de estos meses diversas posiciones de las candidaturas. Aquellas que vienen respetando las reglas de juego dedicadas a la base popular a través de su candidato, de su grupo de jóvenes, de su voluntariado, desesperados por la realidad social y económica que afrontan, consagrados como lo expresó el ex Presidente Uribe en 2002 a "vender la panela propia, sin atacar la ajena". Otras, dedicadas más al desprestigio institucional, al ataque personal, muchas veces sin fundamentos y material probatorio necesario que los lleve a poner en conocimiento de las autoridades constitucionales dichas situaciones, actuando más por señalamientos y rumores.
El acuerdo que deben alcanzar todas las candidaturas obliga al respeto no sólo por la dignidad de los mismos candidatos sino, por el elector que ejerciendo sus derechos políticos, éstos lleguen a los escenarios democráticos para que el debate sea saludable y enriquezca la disputa por los cargos de elección popular, esperando de sus futuros gobernantes la capacidad de ejecutar lo propuesto.
Dentro de esa agenda necesaria ganara siempre el ciudadano que ve en sus futuros gobiernos y representantes personas con carácter, sensibles y solidarias frente a la problemática social, que se empleen a fondo para implementar políticas de fomento y de ejecución programática, aunado a la gestión en la consecución de recursos para una verdadera inversión.
Esa apuesta de los futuros gobiernos -por ejemplo para generar empleos potencializando el profesional guajiro, alianzas saludables público-privadas para el logro de intereses colectivos, prestación de servicios públicos eficientes y de calidad- deberán ser efectuadas a través del enfoque que las relaciones económicas les exigen, optimizando el recurso humano y fiscal con que cuenta nuestra región.
No se puede seguir manejando la política coyunturalmente, sin pensar realmente en el habitante que esperanzado deposita su confianza en personas que se comprometan a mejorar dichas circunstancias sociales, reflexionando en lo sostenible de esas políticas y preocupados por las actuales y futuras generaciones.
Esquirlas: Solidaridad reclamamos todos los guajiros con nuestros paisanos que empezaron a padecer los embates del invierno. Guajira Humanitaria!!
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