Este ejercicio propio de la planificación, debe ser aprovechado para el fortalecimiento institucional y dejar huellas trascendentes que puedan seguir las futuras administraciones municipales.
Es por ello que creemos conveniente y necesario, que en los días que faltan para presentar el proyecto de acuerdo sobre el presupuesto 2011, realizar una revisión de los arreglos institucionales vigentes en los procesos presupuéstales y de los compromisos que han venido asumiendo el ejecutivo y las secretarías con los recursos disponibles que siempre serán escasos.
El presupuesto que se ejecutará en la siguiente vigencia debe ser consistente con cuatro reglas fundamentales.
Me refiero a cuatro tipos de reglas: (i) la asignación de la autoridad sobre las decisiones de gasto, (ii) secuencia de los procesos de decisión, (iii) estructura de la información del presupuesto, (iv) control y rendimiento de cuentas.
A partir de ellas podemos avanzar y obtener resultados en la gestión pública. A partir de ellas la Secretaría de Hacienda -SHD puede adoptar lo que no ha podido hacer en los tres años que han pasado.
Es decir, adoptar finalmente un sistema de asignación de Presupuesto por Resultados (POR) en su fase de programación, como un instrumento idóneo para la planificación de la ejecución presupuestal.
El municipio está obligado a cambiar. Debe pasar de la ejecución de gastos por intereses a la ejecución por resultados sociales satisfactorios.
Un aspecto central del POR es que articula el gasto de inversión y el de funcionamiento de la entidad en términos de los bienes y servicios que entregan y los beneficios que esperan generar.
Ofrece información sobre los objetivos de la entidad, las estrategias que diseñan para alcanzarlos, los bienes y servicios que se producen en desarrollo de dichas estrategias y los compromisos específicos adquiridos con los recursos asignados. Así, permite hacer una planeación integral de todo el gasto e identificar el valor agregado total.
El interés de la actual administración en este tema quedó especialmente resaltado en el Plan de Desarrollo, que incluye el compromiso explicito para adelantar el proyecto de inversión definido en el plan a partir de la implementación y sistematización del presupuesto por resultados, diseño y desarrollo desde un sistema de contabilidad de costos que involucra la estructuración del marco de gasto de mediano plazo de las inversiones públicas.
El Sistema de Presupuesto por Resultado, es una herramienta gerencial que estructura y presenta el presupuesto (inversión y funcionamiento) en términos de obras e inversiones concreta de interés social.
Permite presentar de forma clara y transparente a la ciudad la producción estimada de bienes y servicios que la entidad debe suministrar con los dineros que les son asignados, lo que facilita la exigibilidad de los compromisos públicos previamente adquiridos por parte de sus autoridades en el momento de la publicación y aprobación del presupuesto anual (responsabilidad y ejercicios constantes de rendición de cuentas).
Pero la mayor necesidad de implementar un instrumento como este se encuentra en facilitar y activar la participación ciudadana, ya que esta nueva herramienta presupuestal supone la realización de acuerdos públicos sobre la destinación que el municipio le va a dar a los recursos, va abrir espacios efectivos para la realización de una planeación participativa al brindar información sobre los bienes y servicios con que cuenta la municipalidad y va a incentivar los ejercicios programados de rendición de cuentas sobre los resultados obtenidos por la gestión política (Accountability), todo esto teniendo como referente la necesaria satisfacción ciudadana.




