Durante el actual periodo legislativo se reinicia en el Congreso colombiano el debate sobre las regalías. Todo parece indicar que en los cuatro debates que faltan se mantendrá el apoyo de la mayoría a esta iniciativa gubernamental. Ello será así porque la mayoría de los congresistas están de acuerdo con las solicitudes e intereses del Gobierno, ya que dichos recursos no tocan a todos los Departamentos, y ellos los quieren. Adicionalmente, porque las regiones que tienen regalías no han realizado un consenso en torno de su defensa.
El proyecto de Acto Legislativo número 013 de 2010, que modificará los artículos 360 y 361 de la Constitución Política de Colombia pasará y cuando este sea una realidad, La Guajira será la única afectada. Y están hechas las cifras, y ellas confirman que será el Departamento de La Guajira el único que mermará sus ingresos por este concepto. Los otros, en el peor de los casos, percibirán lo mismo. Sin embargo, no hemos hecho, ni dicho nada.De nosotros si han dicho, se ha expresado públicamente por ejemplo, que nos hemos robado las regalías y nadie ha salido a desmentirlo. Y si lo han hecho, ha sido entre bastidores, o en voz baja. Y lo dijo el Gobierno Nacional como sustento de su política de reforma a la Ley de Regalías. Lo dijo también León Teicher, el Presidente del Cerrejón, en el 2009 en una de sus tantas rendiciones de cuentas, aquí en Riohacha, frente a la comunidad, lo dijo gritado frente al gobernador en un auditorio abarrotado por la asistencia, como lo hace quien dice la verdad. Y nadie salió a refutarle.
Pero todo eso no es motivo para que “se lleven las regalías“. No, sabemos que el tema es otro y es de tipo fiscal. El gobierno requiere las platas de sus regiones para solucionar el problema de combustible de las locomotoras que aún no arrancan.
Hasta ahora a los guajiros lo ha caracterizado la pasividad. A esa falta de identidad regional, se une la falta de verraquera para exigir respeto por lo que nos corresponde, máxime, cuando sabemos que merecemos y necesitamos más. Entonces, el reclamo es para los guajiros todos, pero especialmente para nuestros mandatarios y ex mandatarios. Es a estos, directamente, a quienes se les acusa, a quienes se les trata de malversadores, e ineficiente. Ellos que deben guiar su pueblo, deben explicarnos claramente donde están nuestros recursos. Y aquí cabe la pregunta que se hacia el ex-vicepresidente Francisco Santos en una de sus tantas visitas a La Guajira ¿ y dónde está la plata?
Las regalías no son eternas, pero las que nos van a quitar nos van hacer falta para que La Guajira pueda soñar con desarrollarse. Porque si no lo hemos alcanzado con regalías, sin ellas mucho menos. Pero, ¿y quién le pone el cascabel al gato? , ¿quién da el primer grito de combate?, ¿quién se acerca a la candela? La verdad es una sola: se hace necesaria la lucha contra ese acto legislativo que cursa en el Congreso. Para ello es absolutamente necesario la unión de fuerzas de todos los guajiros y de todos aquellos habitantes de los Departamentos con regalías, sin ello no es posible.
En vista de los próximos comicios electores, cada uno de nosotros debe luchar por una Guajira próspera, altamente desarrollada y con muchas regalías. Si, con muchas regalías, pero no con los mismos administradores. Es hora de hacer un cambio y hay que seleccionar y escoger a quienes son los mejores y a los que representarán nuestros intereses. No debemos dejar pasar a los que se dejan acusar de “cacos”, y no dicen nada, y no se defienden. Esos dirigentes no los necesitamos, ellos no deben seguir manejando nuestro futuro y mucho menos nuestros recursos.




