mié, 23 may

Actualizado:04.05.2012 05:44

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La violencia en La Guajira

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Los estudios realizados en Colombia para explicar la violencia aún no logran determinar con certeza las causas que han incididos en su aparición y masificación. Se ha determinado sus actores, pero no su origen de manera precisa. Para unos, ella responde a motivaciones individuales. Para otros, es una respuesta directa a motivaciones colectivas.

La violencia en Colombia muestra en grado sumo el tipo de relaciones económicas, políticas, culturales que se establecen entre individuos, grupos sociales e instituciones de carácter estatal.

Las disputas en Colombia tienen un carácter endémico y persistente, asumen características diferentes en cada región, acentuándose en determinadas poblaciones. Para comprenderlos es necesario situarse en el ámbito de las relaciones sociales y no reducirla a lo político o a lo económico. Cuando se observan los conflictos, es necesario situarse en el contexto cultural y geográfico de la población que se estudia, sin tener conceptos preconcebidos, porque las condiciones de cada región influyen en las causas, formas, efectos y por supuesto en los actores.

Aunque fue rotundamente negado por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez Colombia sigue siendo hoy uno de los países más violentos del mundo, reconociendo que sus conflictos no siempre han tenido el mismo comportamiento, ni las mismas causas. Se observa que desde la mitad del siglo pasado la tasa de homicidio por cien mil habitantes, se ha mantenido exageradamente alta, a pesar de la continuidad de la política de seguridad democrática. Ello nos está indicando que la violencia es una constante y que los habitantes la han escogido como la alternativa más viable para solucionar sus diferencias y establecer “justicia y orden”.

Otros de los elementos que necesariamente tenemos que valorar, es que los colombianos confían muy poco en el Estado y en sus instituciones; no creen en la justicia legal, ya que los niveles de impunidad y deslegitimación institucional son muy altos porque se distancian de la cotidianidad y no reflejan las expectativas y los sueños de los habitantes.

En un principio, la violencia respondió solo a desacuerdos y confrontaciones de tipo político. Las investigaciones que realiza la Corte Suprema de Justicia sobre la “parapolítica” nos está señalando que todos los sectores tanto políticos, como económicos y sociales, recurren a ella como medio de justicia y obtención de ventajas.

La Guajira, no ha sido ajena a esta realidad, sin embargo, la dinámica de su violencia no responde a la de la mayoría de las regiones del país, lo cual es explicable por sus características geográficas y por la diversidad de culturas que se han establecido en el territorio. La tasa de homicidios por cien mil habitantes en los últimos años ha ido aumentando llegando a sobrepasar la media nacional, sin embargo, sus habitantes no logran percibirlas y el Estado controlarla eficientemente.

Los altos índices de violencia, nos están reflejando que La Guajira hoy es un territorio en disputa o de neocolonización por parte de actores que buscan nuevas formas de obtener solidaridades y acceso a recursos a través del chantaje, la extorsión o “vacunas”. Una prueba de ellos es lo que está sucediendo en Maicao, en donde durante el transcurso del presente año, diariamente alguien cae como víctima del sicariato. ¿Quién será el de hoy? y ¿dónde caerá el de mañana?

Comentarios 

 
0 #2 jaime 13-04-2011 17:19
:-| que hacen
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0 #1 jaime 13-04-2011 17:18
olaaaaaaaaaaaa
:-*
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