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Lun, Jun

La ley deja sin comida a los estudiantes guajiros

Municipio
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No son uno ni dos. Son en total 14 mil los estudiantes guajiros, entre los 5 y los 17 años de edad de los municipios de Riohacha y Dibulla que dejaron de recibir este año los desayunos y los almuerzos. Los desayunos y almuerzos balanceados recibidos el año pasado, desaparecieron, no por arte de magia; sino, por los argumentos legales que se desprenden de la llamada Ley de garantías Electorales.

Y todo esto sorprende. Y la sorpresa entre las comunidades educativas de los planteles crece y se incrementa cuando un reconocido jurista de la ciudad, hoy funcionario público y quien pide no mencionar su nombre, declaró a este medio de comunicación: “Eso es un absurdo. Eso no se puede interpretar así. Una ley no puede estar por encima de la Constitución Nacional, en donde se indican taxativamente en el artículo 44 los derechos fundamentales de los niños y se precisa que estos derechos prevalecen sobre los demás derechos.

Le reitero, es un absurdo porque, amparado en una ley, ni usted ni nadie puede negarle la comida a los niños de las instituciones educativas que son los hijos de las familias de menos recursos económicos”.

Y las protestas de los estudiantes han entrado en escena. Visiblemente inconformes y dejando en claro que “ nuestros papás no tienen para darnos todos los días plata para merienda “, haciendo suyas las protestas de los 14 mil estudiantes guajiros, elaboraron un documento firmado por cientos de estudiantes y se lo dirigieron al gobernador del departamento.

El manifiesto a la letra dice: “Señor, Jorge Pérez Bernier, gobernador del departamento. Reciba nuestro saludo y apoyándonos en la Constitución Nacional que señala que los derechos de los niños prevalecen sobre todos los demás derechos, le pedimos nos explique: ¿Por qué hasta la fecha en el presente año no hemos recibido ni un solo desayuno ni un solo almuerzo”.

El rector de la Institución Educativa Almirante Padilla, Mariano estrada Guerra explica que “sinceramente yo me confié puesto que los ejecutores del proyecto La Guajira sin Hambre, cada vez que les preguntaba, me decían que todo estaba bien y que el próximo lunes se reiniciaban las entregas de desayunos y almuerzos a los estudiantes. Pero, lamentablemente ese lunes no ha llegado todavía”.

La representante legal de la Organización Kurinka, una ONG encargada de ejecutar el proyecto y entregar los desayunos y almuerzos a los muchachos, manifiesta que “Nosotros también estamos varados y desconcertados porque necesitamos trabajar. Pero, no ha habido forma de que se firme el convenio. Estamos sujetos a lo que determine la gobernación; pero, parece que todo está sujeto a las prohibiciones de la Ley de Garantías”.

En esta misma dirección se expresa el coordinador general del proyecto La Guajira sin Hambre, Fidel Navarro, quien explica que se han firmado unos convenios de manera que algunas instituciones han quedado bajo el fuero del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y otras cobijadas por las alcaldías y espera que después de Semana Santa se pueda entrar a regularizar la prestación del servicio de los desayunos y los almuerzos a los estudiantes.

En el Liceo Padilla, la letra con comida… si entra

Es evidente que la alimentación a los educandos llega a llenar un gran vacío. Y, es que, muy a pesar de las buenas intenciones, la gratuidad de la educación no garantiza que la niña y el niño asistan todos los días a clase y el hambre es factor fundamental para que se incremente la deserción estudiantil. Con hambre no se estudia. Se sufre.

Sobre el particular cabe destacar la opinión de los docentes del Liceo Padilla quienes aseguran que, aunque los resultados son a largo plazo, el rendimiento académico de un estudiante que esté bien alimentado es altamente satisfactorio y los indicadores mejoran notablemente en comparación cuando el estudiante llega al colegio sin desayuno o sin almuerzo.

Como un apoyo a los fundamentos para implementar la alimentación a las niñas y niños de los municipios de Riohacha, Dibulla y todo el departamento están los planteamientos del Programa Mundial de Alimentos adscrito a las Naciones Unidas en donde se contempla que “La mayoría de las personas, cuando piensan en el hambre, se centran en el modo en que ésta se manifiesta físicamente: La extrema delgadez de las poblaciones afectadas por la hambruna o la pequeña estatura de las que sufren malnutrición crónica. Sin embargo, para quienes sufren este flagelo, las secuelas más dañinas sean quizá las que conciernen al aprendizaje.

Sufrir hambre durante el período de la infancia puede provocar un retraso mental irreversible y una severa disminución del coeficiente de inteligencia y de la capacidad de aprendizaje. Los efectos son trágicos para las personas e impresionantes para los países”. Y más adelante se anota “El hambre dificulta el aprendizaje en todas las etapas de la vida y sin embargo, el aprendizaje es un medio eficaz para hacerle frente al hambre. Se puede crear un círculo vicioso: Los niños que padecen hambre llegan a ser adultos con trastornos y con oportunidades y capacidades limitadas que terminan teniendo hijos que pasan hambre.

Este círculo que menoscaba el desarrollo humano, puede romperse mediante la combinación de una buena alimentación y la mejora de los ambientes de aprendizaje, de modo que ambos se refuercen mutuamente”.