Las alarmas están prendidas y por todos lados se siente un clima de advertencia en cuanto al momento que se vive por la implementación del proceso de paz, dando la sensación que se están dando ‘palos de ciego’ porque no se sabe que sigue.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, deseó a su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, una larga vida para que la llamada revolución bolivariana sea su pesadilla por 100 años, en referencia a un comentario que hizo el mandatario colombiano hace días durante una entrevista. Si estos son los nuevos mejores amigos que tuvo antes y durante el proceso de paz el gobierno colombiano, como serán los que quedan para después de finalizado este proceso.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, por fin lo reconoció, aunque sea en las postrimerías de su gobierno, a afirmar que Venezuela es su peor pesadilla, ya que una implosión en esa nación vecina puede convertirse en un problema tremendo para el proceso de paz y su país en general.

Los indígenas colombianos dieron por finalizada la protesta que iniciaron el pasado 30 de octubre tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno que incluye temas como la educación, el territorio y los derechos humanos y se mantendrán en asamblea permanente para vigilar su cumplimiento.

Los conflictos sociales en la Colombia rural subsisten y la mejor muestra de ellos es la protesta a la que se han sumado cerca de 100.000 indígenas que piden al Gobierno que cumpla acuerdos firmados.

Son políticos usando los hospitales e Ips como fortines para nombrar a los amigos. Utilizando los dineros de la salud como plata de bolsillo a través de carteles que se roban todo. Proveedores de medicamentos con precios exacerbados, equipos cuya operación genera fortunas. Claro, hay también hospitales embarcados en cobrar más o incluso realizar procedimientos innecesarios para cobrar lo que más se pueda. Pareciera un botín donde todos muerden y al paciente no le queda nada. Y también ha usuarios abusivos que se llevan a mordiscos el sistema.

Los habitantes del barrio Los Olivos en el municipio de San Juan del Cesar anunciaron protestas por los problemas relacionados con el saneamiento básico y agua potable, energía y pavimentación.

En Barrancas fue elegida la nueva mesa directiva del Concejo municipal, la cual quedó conformada de la siguiente manera: como presidente fue escogido Luis Ángel Ureche, del Polo Democrático Alternativo, Alfredo Brito Bolívar, de Cambio Radical, primer vicepresidente; y como segundo vicepresidente James Ucrós, del Partido Conservador.

Habitantes de la vereda Jagüey aún esperan ayuda humanitaria tras la emergencia ocurrida en pasados días en el corregimiento de El Hatico, zona rural de Fonseca, producida por la creciente de los arroyos Mamón y Limón.

Angie Melisa Saurith González, de 19 años de edad, será la representante de la ‘Tierra de las Flores y las Calagualas’ en el certamen departamental de la Ganadería que se realizará del 1 al 3 de diciembre en San Juan del Cesar.

Con el objeto de reconocer su trabajo social realizado como Agente de la policía en el corregimiento de la Junta y por su gran aporte a otros municipios, el concejo de San Juan del Cesar declaró “hijo adoptivo e ilustre” al ex agente de policía de la Junta, hoy Alcalde de Albania, Pablo Parra Córdoba, petición que fue hecha por la población y acogida por el concejo de San Juan del Cesar.

Con un desfile por las diferentes calles de Barrancas se dio inicio a la XIII semana cultural del Colegio Ignacio Bilingüe Moderno.

En la pasada columna advertí al Superintendente de Sociedades, Francisco Reyes y al Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, sobre el gravísimo riesgo que están corriendo varias empresas colombianas por la falta de un mecanismo de control en las prácticas comerciales del mercado de los biocombustibles y lubricantes en el país.

¿Cómo deberían conciliarse en el derecho interno colombiano las actuales funciones disciplinarias de la Procuraduría General de la Nación, contenidas en la ley 734 de 2002, de un lado, y el compromiso internacional en materia de derechos humanos contraído por el Estado colombiano a partir de la firma de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, de otro, especialmente en lo relativo a los derechos políticos de los ciudadanos? El debate vuelve a estar de moda en estos días, fundamentalmente desde las recomendaciones (por ahora no vinculantes) hechas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos frente al caso Gustavo Petro, en las que se anota por parte del organismo internacional que es la legislación colombiana la que debe variar y adaptarse a la Convención Americana (control de convencionalidad se llama esto) en lo pertinente.

Como en cualquiera de mis días en Nueva Zelanda, me levanté y revisé las noticias. Esa mañana me topé con los titulares “Video offers sex and drug holiday on Colombian island” y “‘Sex Island’ holiday offers shocking ‘drug-friendly’ getaway featuring prostitutes”.

Iniciar un conflicto armado no internacional no es muy difícil. Es suficiente que a una parte de la sociedad le asista la voluntad de hacerlo. Continuar una confrontación arroja una montaña de cadáveres y víctimas por todo el territorio. La guerra es una escuela de crueldades, injusticias y resentimientos que engendra odios y deseos de venganza. La república se destruye y se polariza.

La Corte Constitucional ha informado mediante un comunicado, como viene volviéndose mala costumbre, su decisión en relación con la reforma constitucional que crea la jurisdicción especial para la paz (JEP).

Para muchos, el nombre de La Guajira está relacionado con corrupción, pobreza, desnutrición y mortalidad infantil. Pero, realmente, este departamento es muchos más que eso. Entre los mitos y las realidades, se ocultan grandes verdades que no salen a la luz en los medios de comunicación. Este territorio, no solo ha sido bendecido con las bondades de la madre naturaleza; histórica y culturalmente, guarda tesoros invaluables.
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