Muchos de los familiares de los fallecidos que llegan a rezar por sus difuntos, se han encontrado que las tumbas han sido profanadas, con el fin de llevarse las lapidas.
Los habitantes del municipio de Barracas están preocupados por los permanentes robos de lápidas de bronce, plomo y alumplomo, que identifican las tumbas de sus seres queridos en el Cementerio Municipal.
Muchos de los familiares de los fallecidos que llegan a rezar por sus difuntos, se han encontrado que las tumbas han sido profanadas, con el fin de llevarse esos elementos de valor.
Al parecer los delincuentes que se dedican a la reventa de metales, aprovechándose de la oscuridad y la ausencia de vigilancia en el lugar, ingresan con el mayor sigilo en horas de la noche, arrancan las costosas lapidas, las colocan en sacos y las trasladan a otras ciudades a dónde las venden por cualquier valor.
Hasta hace poco el hurto de lápidas era una práctica irregular poco común en el municipio de Barracas, pero últimamente, se nota que se ha perdido el respeto hasta por los muertos.
Familiares de los difuntos solicitan a quienes tienen bajo su custodia al Cementerio, y a las principales autoridades municipales, como la Alcaldía local, la Secretaria de Gobierno y la Policía Nacional, que redoblen los esfuerzos para evitar que la delincuencia siga ocupando los espacios en este municipio.
Cabe anotar que el Cementerio está ubicado en pleno centro de la cabecera municipal de Barrancas, al frente de la Estación de Policía.