Los colombianos están cada vez más desconcertados. Se preguntan cómo es posible que no se supere una sorpresa por un hecho desafortunado que deja mal parado al país, cuando aparece otra, mucho más grave, y que no logra explicarse. Pensar cómo reacciona un país con instituciones fuertes y con una democracia sólida sería una manera de medir la dimensión de lo que está pasando.
Columnista Invitada
e-mail: cecilia@cecilialopez.com