Durante los últimos años, varias comunidades rurales de La Guajira han visto avanzar obras viales que buscan facilitar la movilidad, reducir tiempos de desplazamiento y mejorar el acceso a servicios básicos. El programa Caminos Comunitarios de la Paz Total permitió intervenir zonas donde por mucho tiempo los caminos dificultaron la vida diaria de sus habitantes.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Vías, Invías, entre las vigencias 2023 y 2024 fueron culminados 67 convenios solidarios e interadministrativos en diferentes municipios del departamento. Estas obras representan una inversión superior a los 13.200 millones de pesos y la construcción de más de 8,4 kilómetros de placa huella.
Las intervenciones benefician a más de 30.000 habitantes de zonas rurales, corregimientos y veredas. Además, generaron 689 empleos locales, vinculando a personas de las mismas comunidades en la ejecución de los trabajos y fortaleciendo la participación ciudadana en el desarrollo de la infraestructura.
Comunidades participaron en las obras
El director general del Invías, Juan Guillermo Jiménez, señaló que estos caminos representan historias de transformación para agricultores, estudiantes y familias. Según indicó, las vías permiten sacar cosechas en mejores condiciones, llegar con mayor facilidad a las escuelas y acceder de forma más oportuna a servicios de salud.
Uno de los componentes destacados del programa fue la participación de organizaciones comunitarias en la ejecución de las obras. Esta metodología permitió generar empleo local, promover sentido de pertenencia y fortalecer el cuidado de la infraestructura construida en las diferentes zonas rurales del departamento.
Los proyectos se desarrollaron en Albania, Barrancas, Dibulla, Distracción, El Molino, Fonseca, Hatonuevo, La Jagua del Pilar, Maicao, Manaure, Riohacha, San Juan del Cesar, Uribia, Urumita y Villanueva. En estos municipios, las comunidades cuentan hoy con tramos más seguros y resistentes ante las condiciones climáticas.
Caminos para producción y servicios
Las obras también impulsan actividades económicas rurales. Productores de maíz, fríjol, yuca, ahuyama, plátano y frutas pueden transportar sus cosechas hacia los centros de comercialización con menores dificultades, lo que ayuda a mejorar la dinámica productiva de familias campesinas e indígenas.
De igual manera, estas vías favorecen actividades como la ganadería caprina y bovina, la pesca artesanal y el comercio local. Para comunidades indígenas wayuu, los nuevos tramos facilitan el acceso a mercados, instituciones educativas, centros de salud y otros servicios necesarios para la vida comunitaria.
Además de la placa huella, se ejecutaron Obras de Participación Comunitaria, OPC, definidas según las necesidades de la población. Entre ellas se incluyen kioscos, casetas comunales, luminarias solares, mejoramiento de bocatomas, instalación de mangueras para suministro de agua, baterías sanitarias en escuelas rurales y dotación de mobiliario educativo.
Inversión pública llega a zonas rurales
Estas acciones complementarias buscan mejorar los espacios de encuentro, organización comunitaria, acceso a servicios básicos y bienestar de las familias beneficiadas. Según Invías, la combinación de obras viales y proyectos comunitarios amplía el impacto social de la inversión realizada en las zonas intervenidas.
El programa Caminos Comunitarios de la Paz Total mantiene como propósito cerrar brechas históricas de conectividad en zonas rurales. En La Guajira, las obras permiten que comunidades apartadas cuenten con mejores condiciones para movilizarse, producir, estudiar y acceder a servicios esenciales.
Con estos resultados, Invías informó que continuará llevando inversión pública a las comunidades rurales del departamento. La entidad destacó que cada tramo construido representa una oportunidad para mejorar la calidad de vida, fortalecer la economía local y conectar a las familias con nuevas posibilidades de desarrollo.