Hasta ahora el presidente ecuatoriano ha sido intransigente cuando se le pregunta por retomar las relaciones con México, pues anticipa que no aceptará como contraprestación que el exvicepresidente correísta, Jorge Glas, abandone la cárcel.
Quito (EFE).- Cuba pasó a ser el cuarto país con el que Ecuador rompe relaciones diplomáticas desde que el presidente Daniel Noboa llegó al poder, a la vez que mantiene actualmente una guerra comercial con Colombia cuyo fin no se vislumbra de momento en el horizonte.
En apenas dos años, con el derechista Noboa al mando, Ecuador ha pasado a romper relaciones con la mayoría de gobiernos de izquierda en Latinoamérica, mientras que también ha dejado de reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) para respaldar que la postura de Marruecos de que el Sáhara Occidental sea una autonomía marroquí.
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La decisión del mandatario ecuatoriano de expulsar al embajador de Cuba en Ecuador, Basilio Gutiérrez, junto con todo su personal diplomático, y a la vez retirar al embajador de Ecuador en La Habana, José María Borja, causó sorpresa al no haber ningún episodio público de confrontación, más allá de ser gobiernos de signo político opuesto.
Ecuador no había tomado una decisión de este calibre con Cuba, ni siquiera cuando su embajada en La Habana fue invadida en 1981 para arrestar a disidentes de Fidel Castro que buscaban refugio.
En cambio, Noboa dio ese paso a pocas horas de viajar a Estados Unidos para participar en la cumbre que tendrán un grupo de presidentes de derecha de países latinoamericanos con Donald Trump.