Columnistas de La Guajira

Cristian Campo Revelo

Columna: Opinión

e-mail: revelorevelo@hotmail.com
Médicos, artesanos, comerciantes, líderes sociales, ingenieros, miembros de la comunidad LGTBI y cada día menos políticos son los candidatos y protagonistas de las elecciones este domingo en toda Colombia.
De Bogotá, poquitas cosas que admirar empezando lo oscuro y peligroso que lo hacen ver y aparte que si se ve, sin embargo a dado ejemplo en estas semanas de dar un orden con la situación de los venezolanos movilizándolos de las partes cercanas de una de sus  terminales  terrestres a un campamento donde si bien no se les dota de todo pues la ayuda que se les puede brindar se hace con más eficacia.
Columna escrita dedicada a ese gran profesor, periodista, abogado y amigo Jorge Guerrero Ceballos…y dice…

Según Maquiavelo “el poder se coge con la izquierda pero se maneja con la derecha”, sin mucho análisis la izquierda llega al poder por las injusticias, el abuso de los poderosos, la pobreza, la falta de oportunidades para el ciudadano común, pero cuando llega a ejercer el poder se olvida de los fenómenos sociales que los encumbró.

Visto de otra forma el izquierdista colombiano ataca y se escuda en su discurso antisistema, en resolver los problemas a los más necesitados, en ejercer la revolución como bandera política, pero finalmente termina arrodillado al capitalismo y ante su propio egoísmo digno de inclinarse ante los más ilustres representantes de la burguesía colombiana; esta clase de izquierdistas colombianos hablan de paz se mofan y tergiversan ante sus ingenuos seguidores las ideas de recuperar la seguridad en el país y no caen en la cuenta que un Estado con un sistema de seguridad precario no será atractivo para la inversión extranjera y mucho menos para garantizarle las libertades a los individuos.

El izquierdista colombiano es falto de nobleza de humildad y sencillez; se las sabe todas, son los manda callar, crítica la guerra pero ignora que hay guerras necesarias, se les olvida que nuestro ejército ya no da bajas ahora está para prevenir, se les olvida que las fuerzas militares colombianas como diría Malcom Deas (un historiador que estuvo en la verificación y tregua en Corinto Cauca con el M19, según cuenta en una de sus columnas del año 1984 Enrique Santos Calderón) “la afortunada particularidad de Colombia es que tiene un ejército que se pone constitucionalmente bravo”. Esto significa que estamos muy lejos y casi imposible a dar golpes de Estado, entonces todas las críticas hechas por los izquierdistas colombianos no son otra cosa que una apología a sus más oscuros intereses.

Es necesario recalcar que en Colombia los ciudadanos que cumplimos el rol de observadores sabemos y sentimos que esa maquinaria de jueces, cortes, y demás instituciones pasan por un momento no de imparcialidad, sino que contamos con servidores y funcionarios públicos formados y adoctrinados ideológicamente para fallar.

Dicho brevemente con mi puño y letra de reaccionario considero que en Colombia la izquierda de hoy no es más que otro negocio donde el secreto es dividir las opiniones y hacer reinar la confusión para que finalmente y sutilmente la impunidad pase a hacer su sagrado y noble trabajo que no es otro que hacer de los verdugos las víctimas y las victimas pasen a hacer los verdugos.

Colombiano: la izquierda quiere tanto a los pobres que los está multiplicando.

Dr Enrique Santos Calderón permítame decirle que aún la izquierda en este país no cumple con su primer requisito que es ser una sola y sigue siendo un sancocho de siglas esotéricas y constelación de grupos y grupúsculos dedicados a atacarse entre sí. @criscamp35
La izquierda tiene como primordial tarea buscar el bienestar para cada ciudadano, alejar el poder de sus instituciones y acercarlas donde se vea representada su tarea, bueno en medio de tanta alharaca literaria y tanto concepto eso es lo que doy por entendido. Pero una cosa es lo que digan los libros y otra como el avance social, corrupto, y descuidado de nuestro tan averiado tejido social lo interprete, al caso que me voy a referir es sobre la preocupante situación que se vive en Santa Marta donde a lo lejos se nota una ligera idea de impregnar la ciudad a la fuerza bajo las ideas de izquierda, y cuando digo que es a la fuerza es porque hay un discurso por parte de sus instituciones que confunden el descuido y la alcahuetería con el desarrollo y libre pensamiento del individuo.
Estar en una posición de sentido crítico hacia lo que nos gobierna no es de ahora y mucho menos se lo invento el Senador Uribe. Precisamente por eso muchos de sus enemigos políticos con justas o injustas razones lo toman como represalia para estigmatizar a miles de colombianos en las diferentes campañas que se hacen para demostrarle al gobierno de Juan Manuel Santos que si está equivocado en la mayoría de sus decisiones, incluso pasando por encima de la decisión de los ciudadanos en los resultados que no favorecen al gobierno.

El plebiscito es el respaldo que usted como ciudadano tiene derecho a ejercer y manifestar si está de acuerdo o no con los puntos a que ha llegado el gobierno de Juan Manuel Santos con el comando superior de las Farc. El gobierno nacional insiste en que es muy importante que el respaldo de la ciudadanía sea el que avale o derogue los acuerdos de la mesa de diálogo para darle ese tinte democrático al proceso. Pero por su parte el centro Democrático y las FARC parecen estar pensando en otra clase de mecanismo, esta vez la constituyente es la opción con que estos dos extremos coinciden, eso sí, con diferente enfoque.
Una constituyente es una reforma de la constitución política que alguna de estas dos partes quiere llevar a cabo para el beneficio propio o en aras de adaptar sus intereses a las reglas ya institucionalizadas por la constitución.
Las FARC quieren una pequeña constituyente donde sus miembros sean elegidos a dedo o en su defecto sea el mismo gobierno nacional y el grupo terrorista quienes nombren a sus integrantes para realizar los cambios que sean necesarios para adecuar nuevas reglas de juego que se adapten y respalden los acuerdos que necesitan para su entrega.
Por su parte el Centro democrático quiere una asamblea Nacional Constituye parecida a la del 91 donde sus miembros sean elegidos por medio del voto popular para poder eliminar algunas Instituciones que les hace estorbo para sus proyectos y aparte no impida la reelección.
Cabe anotar que una constituyente sea de uno o de otro lado tomara mucho tiempo, mucha plata y termina sin el mismo interés de parte de la ciudadanía, tal vez aprobando leyes y acuerdos que ni siquiera nos alcancemos a imaginar.
De otro lado el plebiscito es un arma de doble filo para las Farc, porque si se da el caso que se pierda entonces el único que queda bien es Juan Manuel Santos, quien ante el mundo habría hecho todo por hacer realidad un proceso de paz exitoso para Colombia.
Lo que no se ha tratado a fondo es que el presidente de la república en un caso como estos, está facultado por la constitución a suscribir los acuerdos sin necesidad de someterlos a elección popular.
Lo que trata de hacer Juan Manuel Santos es inmiscuir tanto a la ciudadanía como a las instituciones para su respaldo en este proceso y así todos quedaran sujetos a la aceptación de la reinserción o no del grupo terrorista a la sociedad colombiana, ojo otro de los afanes que acompaña este proceso es la mirada internacional y mucho más cuando hasta hoy en día se cuenta con el apoyo de Barack Obama quien posiblemente no va a pedir en extradición a los jefes negociadores por parte de las Farc debido a “la paz Colombia”, entonces a medida que se demore este proceso con todas las arandelas que se le vienen metiendo, las reglas de juego a nivel internacional van cambiando y las elecciones en Estados Unidos están muy cerca y si es el caso que a esa presidencia llegue un hombre de armas tomar.