Sembrar plantas para devolver vida al planeta Tierra

Medio Ambiente
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Durante muchos años las plantas y árboles han sido el sostén del mundo para la alimentación, la salud, la producción de energía e incluso para la vestimenta de las personas, sin embargo, la deforestación es una problemática que está afectando el entorno natural en muchos países y que está acabando con el medio ambiente.

Este 2020, Colombia fue el país escogido por primera vez para la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha establecida por la Naciones Unidas como la más importante en el calendario de la organización y que está destinada a fortalecer las acciones de cuidado y rescate ambiental alrededor del mundo.


Luis Vives Lacouture.

Uno de los motivos por cuales nuestro territorio fue seleccionado para llevar a cabo esta conmemoración fueron sus características megabiodiversas que han convertido al territorio colombiano en el hogar de más del 70 por ciento de la vida conocida por hombre, al tener registrada la existencia de alrededor de 62 mil especies de animales en un área que recorre cerca de 91 ecosistemas naturales.

No obstante, históricamente se ha desarrollado una larga lucha en contra de la deforestación, que en el 2019 alcanzó las 197.159 hectáreas y en el 2018 se concentró en un 70 por ciento en la selva amazónica. Es por esto que cada vez son más frecuentes, efectiva y necesarias las campañas de siembra, que buscan contrarrestar los daños ambientales generados indiscriminadamente en los suelos que alimentan tanto la vida humana como animal y proteger la biodiversidad.



La planta de caracolí alcanza una altura de hasta 30 metros y es uno de los árboles más emblemáticos del Caribe colombiano.

Siembra de campanos y caracolí


Según los expertos en el tema, sembrar árboles no solamente ayuda al medio ambiente, sino que también reducen la electricidad estática, ayudan a respirar mejor, combaten la polución, disminuyen el ruido, entre otros beneficios.

En Santa Marta, capital del Magdalena, el señor Luis Vives Lacouture ha estado dedicando gran parte de su actividad diaria a recompensar el planeta a través de la siembra, hasta el momento manifiesta haber sembrado plantas de papaya y, sobre todo, campanos y caracolí.


El campano vive más de 60 años y crece de manera medianamente rápida.

El campano es una planta que tiene la capacidad de crecer hasta 20 metros y alcanzar una amplitud de 14 metros en la copa, representa una gran atracción para la fauna, alcanza a vivir hasta 60 años y, aunque sus semillas son tóxicas, las aves y mamíferos representan un elemento importante para su dispersión.

El caracolí, por otro lado, tiene la capacidad de elevarse hasta los 30 metros de altura de forma medianamente rápida y tiene una vida de más de 60 años, es característico de la costa Caribe y sirve como barrera para romper los vientos.

Ambos son especies frondosas, útiles para la actividad reforestadora y que, además, benefician los sistemas silvopastoriles, que buscan la articulación entre los árboles, la hierba y la práctica de pastoreo con animales domésticos sin afectar de manera negativa ninguna de las partes involucradas, fortaleciendo la productividad de la tierra.

Hoja del caracolí.

Según cuenta el señor Vives, últimamente sumó 70 campanos a la gran cantidad que tiene en crecimiento e inició también el proceso con unas plantas de caracolí que ya están germinando.
“Hoy hicimos la tarea de sembrar 70 campanos, con esto llegamos casi a los 600 árboles sembrados individualmente y, recientemente, iniciamos también la siembra de caracolí, cuya semilla poco a poco va creciendo. Cuando ya han nacido lo siguiente es trasplantarlos y llevarlos a donde les dé el sol para que crezcan con más fuerza”, manifiesta en medio de una huerta improvisada que resguarda las esperanzas de darle vida y oxígeno a algún bosque de la región.

“Esta tarea la hemos hecho en, más o menos, mes y medio. Además hemos sembrado papaya y esperamos que muy pronto puedan seguir creciendo en sitios que ayuden a la naturaleza”, asegura.


Hoja del campano.

Es así como se van forjando pequeños cambios que más adelantes podrán representar una grandes acciones en beneficio de los ecosistemas y las futuras generaciones.

La intención es sumar más personas a esta iniciativa y concientizar a los ciudadanos sobre la importancia de sembrar árboles en un mundo que constantemente agoniza por las acciones irresponsables que atentan contra el medio ambiente, velar por detener las prácticas que afectan la vida natural y tener siempre presente que las plantas son el oxígeno de la vida.

“Hoy hicimos la tarea de sembrar 70 campanos, con esto llegamos casi a los 600 árboles sembrados individualmente y, recientemente, iniciamos también la siembra de caracolí, cuya semilla poco a poco va creciendo"


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