Ganadería y seguridad alimentaria

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Escrito por:

Miguel Lacouture Arevalo

Miguel Lacouture Arevalo

Columna: Opinión

e-mail: clearyclear@gmail.com


El ganadero en desarrollo de su actividad que transmite de generación en generación como una forma de vida con pasión y entrega constante para el mejoramiento permanente del hato enfocado en una de las tres líneas:



Leche, carne o doble propósito, siempre con responsabilidad con sus reses mejorando genética y alimentación que se suministra para el bienestar del hato; entorno a la ganadería se mueven empresas que generan puestos de trabajo que como característica principal son permanentes, además de los directos (1.068.698), dinamiza toda la industria de transformación láctea y cárnica, frigoríficos y beneficiaderos,  producción, importación y comercialización de insumos agropecuarios, (El ganadero debe ser mejor agricultor), ferias, subastas y comercialización de reses vivas y carnes frescas, la actividad integra todos los eslabones de la cadena hasta el consumidor final, en tratándose de la exportación  en pie va aún más allá haciendo parte integral de la cadena a transportadores, consumo de combustible, servicios veterinarios y peajes hasta colocarlos en puerto para despacho en los barcos de bienestar animal que han venido ajustando sus condiciones de transporte marítimo en rutas de ultramar a las estrictas exigencia de WOAH (World Organisation For Animal  Health),  en Colombia han sido supervisadas e implementadas  por el ICA, lo que ha llevado a que aquellas escenas dantescas que en alguna oportunidad se presentaron en registros fotográficos sean parte del pasado.

El Presidente Petro en las plazas públicas tomo como bandera la garantía de la Seguridad Alimentaria para que jamás le llegue a faltar a ninguna familia  al acostarse carne, leche y pan, lo que demuestra la importancia del aporte nutricional básico de la Ganadería en la alimentación, dos de tres elementos son de origen en la res, leche y carne, lo cual está garantizado  atendiendo el tamaño del hato nacional (29.500.000 reses) con tasa de extracción del 15.8% ( 4.661.000, reses) para el consumo nacional , internacional en cortes empacados y en Pie, la cual es  cubierta; en el país hay 19.3 Millones de hembras, el 60% en edades reproductivas 11.580.000, con tasa de natalidad del 50%, arroja 5.790.000 nacimientos año, que absorben suficientemente la extracción, quedando excedentes para reemplazar el hato de hembras de descarte y aumentarlo.

Ahora bien, el alto costo de la carne en los diferentes comercializadores  escapa a la actividad ganadera a pesar que la Res en pie ha caído su precio al productor el 12.8 %, el 0.6% a nivel internacional, el costo al consumidor final ha aumentado en el 3.9%, es decir el intermediario e industrial comercial no traslada a sus clientes finales los menores costos pagados por la res, por el contrario mediante especulación vía intermediación los precios se le aumentan acrecentando sus utilidades de manera inapropiada, lo anterior requiere  la intervención del Estado a través de los entes de control (SIC) para cumplir con la obligación de garantizar la seguridad alimentaria de la Nación,  se deben explorar alternativas  para que los productos cárnicos sean accesibles por el común de la población  así  aumentar su consumo de 17.1 Kilos/Persona/Año.

Nada tiene que ver de manera objetiva la exportación de machos enteros en pie con el aumento de precios injustificado al consumidor, por el contrario, cerrar o restringirlas  generaría un grave impacto en el grupo de pequeños ganaderos, más de 350.000 con hatos de menos de 50 reses, es en este segmento donde se extrae la gran mayoría de reses que salen en pie a los mercados internacionales, si por alguna circunstancia se llegare a cerrar o reglamentar a la baja las exportaciones será aquí donde se sentirá el mayor impacto, el ternero es la utilidad que le queda al ganadero pequeño después de los gastos administrativos, mantenimiento, cargas laborales y fiscales de los pequeños predios; amén de suspender la entrada de divisas en más de US $230 millones anuales.

N.B. Mientras que en Colombia producimos suficiente ganado que nos garantizan la seguridad alimentaria de la Nación y quedan excedentes para exportar y mantener un precio medio estable del ganado a nivel interno, los venezolanos están recibiendo a quienes quieran invertir en agroindustria para poder garantizar su seguridad alimentaria y exportar excedentes para  generar divisas, en mientras tanto nosotros acá hacemos todo lo necesario para que los excedentes exportables queden en el país y caiga el precio interno por sobreoferta regulando las exportaciones marítimas de ganados en pie, así es muy complicado, jamás trates de ayudar dando la mano a nadie si ambos caminan en arenas movedizas.



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