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Mié, Abr

La experiencia nos obliga a recuperar la democracia

Columnas de Opinión
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El próximo 31 de mayo se entablará en Colombia el primer debate para elegir el primer magistrado del país, de los catorce candidatos solo pueden pasar al segundo debate quienes hayan sacado la mayor cantidad de sufragios, quien gane el segundo debate sería el presidente de la República y el otro pasaría a ser senador de la República y se acoge a la ley que lo acobija.

A pesar de que hemos vivido la experiencia en este último cuatrienio de un gobierno nefasto en el que se conoce “curules” en la cárcel a los presidentes de las dos cámaras legislativa del país.

Un gobierno que en cuatro años a nombrado 57 ministros de los cuales muchos se encuentran pagando pena y más de uno no han dado su cara al país debido a su excrementada conducta.

Su periodo ya casi termina, en Colombia nunca se ha conocido que un presidente de la República haya generado tanto cambio antes de que llegue a culminar su mandato.


Podemos juzgar que la situación que hoy corremos en nuestro país es de la más alarmante gravedad y forzosamente ha llegado el momento en que el gobierno debe adoptar medidas supremas, de las cuales pende la suerte de las instituciones y el porvenir de República.

En su programa de gobierno Petro se apuntó que él como presidente conseguiría para Colombia la paz total y acabaría con la corrupción en su totalidad. Para nadie es un secreto que Petro ha vivido en sobresaliente estrechez y supuestamente conserva una gran amistad con los grupos subversivos del país, como su vocabulario es bastante convincente, el pueblo convencido de su doctrina decisiva, le concedió el voto.

Sin embargo, a su llegada al poder ha enfrentado varios escándalos e irregularidades que han sido documentados y están bajo estricta investigación.

En esta cadena de monstruosidades se podía mencionar la Unión de Gestión del Riesgo y desastre en Colombia (UNGRD) una institución encargada de coordinar, dirigir y fomentar la capacidad del país para prevenir, atender y reducir los riesgos y desastres.

Los Guayú nos encontrábamos glorificado porque en Uribia nos colocaron cuarenta carrotanques para rociar agua en toda la península, cada carrotanque tenía capacidad de repartir diariamente más de veintidós mil litros por viaje a cada comunidad indígena de nuestra región, lo que alcanzaría para que los indígenas tuvieran suficiente agua para su consumo y para el riego de sus rozas. 

Sin embargo, se encontraron evidencias de desvíos de fondos y pagos a congresistas, lo que llevaron a la fiscalía a imputar cargos a varios funcionarios del Estado y el indígena se quedó con el deseo de regar sus rozas y los funcionarios que catalogábamos como nuestro ídolos, penosamente lo tenemos que visitar en las cárceles e igual manera  que debemos visitar a los presidentes de ambas cámaras legislativas que se encuentran privados de la libertad por encontrase involucrados en este escándalo de corrupción.

Uno de los bullicios que ha sonado en este gobierno ha sido el sobrecosto en el programa Hambre Cero. La Contraloría General de la Nación ha detectado irregularidades significativas en la ejecución de fondos destinados a ollas comunitarias en los departamentos de La Guajira y Arauca, lo que ha llevado a la apertura de responsabilidades fiscales contra funcionarios de la Unidad Nacional de Gestión de Riego y Desastre. (UNGRD) la misma institución que estuvo en el escándalo de los carrotanques de La Guajira.   

Su hijo Nicolás Petro ha sido acusado de recibir dinero del narcotráfico para la campaña de su padre, lo que lo ha llevado a investigaciones por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.

De su Paz Total se ha revelado que el gobierno Petro accedió a recursos al ELN grupo guerrillero que conserva como ideal perturbar la paz nacional.

Como todo régimen dictatorial su posesión como autoridad la ha aplicado para obtener ventajas para sacar dinero del fisco. Su comportamiento deshonesto, fraudulento e ilegales, creo en mi criterio supremamente personal que su conducta malévola ha alertado al ciudadano colombianos y no creo que se atrevan a contribuir en seguir patrocinando un gobierno que solo ha llevado a Colombia más allá de los límites de la corrupción. 
Columna de Opinión e-mail: jaiisijuana@hotmail.com