Hoy tenemos entre manos una obra fascinante de Oscar Alejandro Pérez Palomino. Es un texto que aborda de una forma super profunda un tema que lleva arraigado en la misma estructura de Colombia, muchísimo tiempo: el conflicto territorial
Y, ojo, vamos a abordar esta obra desde la más estricta neutralidad, sin tomar ningún partido político. Nuestro objetivo aquí es entender la tesis del autor, y menuda tesis(notable). Él plantea que hay un conflicto estructural nacido en los mismísimos albores de la independencia que sigue marcando el compás de la realidad nacional, al día de hoy. Así que preparaos porque este es un viaje interesantísimo por la historia, la geografía y las entrañas del Estado, perfecto para entender un debate que lleva vivo más de dos (2) siglos.
Bueno, vamos a ver que tenemos en el menú de hoy, arrancaremos con el eco de la historia, pasaremos al pulso histórico entre centralismo y federalismo, luego veremos la recentralización del Estado, saltaremos a las propuestas hacia la autonomía territorial y cerraremos hablando de un nuevo acuerdo nacional.
Empecemos con el punto 1, “el eco de la historia”, a ver lo que realmente llama la atención de entrada es la tesis tan rotunda y provocadora que plantea el autor, él dice, sin medias tintas, es decir, de manera clara y directa, que la patria boba pervive, y que esa dependencia y ese conflicto territorial siguen totalmente intactos, más de doscientos años después. O sea, no estamos ante un simple ejercicio de nostalgia histórica, es un diagnóstico puro y duro del presente; el autor nos invita a darnos cuenta de que la historia no es un capítulo cerrado, sino que sigue operando, hoy en día, en cómo se organiza el país.
Claro, para no perdernos necesitamos definir los términos, exactamente como lo hace el autor en su texto…históricamente todos sabemos que la patria boba se refiere a un período muy concreto, pero ojo, porque en esta obra se define como una discordia estructural, tanto de conflicto interno como política. El texto nos explica, que incluso antes de consolidar del todo la independencia de España, los mismísimos insurgentes ya se estaban enfrentando a tiros por una cuestión vital…y ¿cuál era esa cuestión? Pues definir, ni más ni menos, si el nuevo Estado iba a ser unitario o federal. Y, es fundamental quedarse con esto, porque esta disputa ideológica de base es el corazón de todo el argumento.
Columna de Opinión
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