Columnistas de La Guajira

Indalecio Dangond Baquero

Columna: Opinión

e-mail: idangond@hotmail.com

El cambio climático le está pasando factura a los países mayores productores de alimentos del mundo.

El riesgo de una recesión mundial, en 2023, tiene a los bancos centrales de las potencias económicas del mundo aumentando las tasas de interés y en pánico total a las economías de los países en desarrollo. 

Muy preocupante el estado de salud de la economía colombiana. En dos meses entró a sala de urgencias y con la trepada del dólar, las altas tasas de interés y el costo de vida, puede pasar la navidad y el año nuevo en cuidados intensivos. 

Cuando se mide la gestión de un gobierno, uno de los indicadores más utilizado es el Producto Interno Bruto (PIB), una medida estándar del valor agregado, creado mediante la producción de bienes y servicios durante un periodo determinado.

Al momento de escribir esta columna, me entero que las comisiones económicas del Congreso confirman un presupuesto de $4.088 billones al ministerio de Agricultura, para el año 2023, con los cuales debe comenzar a saldar las deudas que tiene el Estado con los productores del campo.

El pasado martes 13 de septiembre, la ministra de agricultura, Cecilia López, anunció al país una adición al presupuesto del sector para el año 2023. De 1.3 billones de pesos que había dejado presupuestado el gobierno de Duque, el de Petro, lo subió a $4.2 billones.

Comenzaron los debates y discusiones en las comisiones económicas del Congreso sobre el Presupuesto General de la Nación (PGN) para el año 2023 y veo nuevamente rezagado en los últimos lugares al sector agropecuario. 

El cambio climático le está pasando factura a los países mayores productores de alimentos del mundo. 

El pasado 29 de julio, el gobierno saliente dejó radicado ante el Congreso de la República, el Presupuesto General de la Nación (PGN), que deberá ejecutar el gobierno entrante para la vigencia fiscal de 2023.

En el ejercicio de mi profesión como asesor y consultor en banca de fomento agropecuario, me toca ver muchos sueños y proyectos productivos truncados en varias zonas rurales del paìs por el ineficiente manejo de quienes operan el politizado sistema de financiamiento agrícola.

Hace cuatro años para esta época estaba haciendo el empalme del sector agropecuario con otros colaboradores de la campaña presidencial de Iván Duque. Fue un ejercicio interesante que me permitió conocer a fondo lo mal orientada que estaba la política pública agrícola del país, el exceso de normas que la rigen y lo politizada que estaban sus entidades. Desafortunadamente, el diagnóstico y las recomendaciones que hicimos para sanar esos males no fueron tenidos en cuenta.

El presidente electo, Gustavo Petro, comenzó con pie derecho el camino que recorrerá durante los próximos cuatro años como presidente de la República de Colombia.

A la hora de escribir esta columna debe estar entrando a Palacio de Nariño, el presidente electo Gustavo Petro, para reunirse con el saliente presidente Iván Duque, con el fin de acordar los temas de transición del gobierno.

Estimado ingeniero Hernández. En verdad no tenía en mi mente redactarle esta misiva, pero una entrevista suya en un medio de comunicación y el anuncio de un acuerdo con la derrotada “Coalición Centro Esperanza” me motivaron a escribirle, a riesgo de que, lo que voy a expresarle le parezca obvio o le pueda parecer producto de una apreciación errada de mi parte.

Les propongo hacer el siguiente ejercicio y si quieren me cuentan sus experiencias en el correo que aparece al final de esta columna. Pregúntenles a varias personas de su entorno por quien van a votar el próximo 29 de mayo y porqué van a votar por ese candidato.

Por limitación de espacio, no alcancé a explicarles en la pasada columna el alcance de uno de los tres ejes de la política agropecuaria del candidato presidencial Federico Gutiérrez. Se trata del mejoramiento de la competitividad, productividad y sostenibilidad del agro.
Me gustaron las bases del programa de gobierno que presentó hace unos días a los colombianos, el candidato presidencial Federico Gutiérrez.

Tenía pensado escribir en semana santa, sobre las bases del programa de gobierno del candidato presidencial Fico Gutiérrez, pero una noticia de Bancoldex me hizo cambiar de tema. La historia es la siguiente.

Hace cuatro años -por esta época-, un grupo de colaboradores del candidato presidencial Iván Duque, le sugerimos enfocar la política agraria hacia la reducción de los costos de producción; el aumento de la productividad; la eliminación de las causas en la ineficiencia de los agro negocios y la cobertura de las rentas de los productores del campo, con el fin de poder competir con los productores de los países con los cuales suscribimos 16 Tratados de Libre Comercio.

La pasada jornada electoral me hizo recordar la anécdota del Primer Ministro Británico Winston Churchill, cuando tomó un taxi para dar una entrevista en la BBC de Londres.

El pasado 13 de diciembre, cuando inscribí mi candidatura al Senado, decidí hacer una pausa en mi columna de opinión semanal por respeto al equilibrio en la prensa con los demás candidatos al congreso. 

Un día cualquiera del año 2006, el expresidente Alfonso López Michelsen me invitó a su apartamento para que le ayudara a investigar por qué se había perdido el liderazgo costeño en la política nacional. El expresidente quería escribir sobre ese tema.

Eran tal vez las 4 de la madrugada de aquel 12 de mayo de 1980, cuando en el hospital de Villanueva (La Guajira) nació un niño que llevaría el nombre y apellido de su abuelo Silvestre Dangond.

La pandemia del Covid-19. Lidiar con la cuarta ola del covid-19 será un reto difícil pero no imposible que deberá enfrentar con determinación el gobierno el año entrante. El objetivo ya no será erradicar el Covid, sino, frenar su propagación con la adquisición de nuevos y poderosos medicamentos; aplicar medidas de restricción más severas a las antivacunas y la exigencia del carnet de vacunación en todos los eventos públicos.

Así debió llamarse el panel que se desarrolló en la reciente Convención Bancaria en Cartagena, sin la participación de algún dirigente gremial agrícola del país, ni de algún experto en crédito de fomento agropecuario. Es como invitar a un psiquiatra o a un cardiólogo a un panel sobre las incidencias de la fiebre aftosa o la brucelosis en la ganadería.

Esta es la tercera vez que le sugiero al gobierno Duque, sobre la importancia de ejecutar un plan de inversión, incentivos y financiamiento, para incrementar en el 2022 las siembras de cultivos con demanda local e internacional, aprovechando el “Súperciclo” de precios de los comodities agrícolas, que según expertos internacionales durará más de cinco años.

Tras 20 años dedicado al estudio, servicio y defensa del sector agrícola, ganadero y forestal del país, y observando que, en esta contienda electoral el tema de la política agrícola se ha limitado a debatir las desacertadas e incoherentes propuestas del candidato de la extrema izquierda, Gustavo Petro, he decidido escribirle esta carta abierta al resto de los precandidatos presidenciales a ver si escalan el debate presidencial

El pasado miércoles, en el marco de la XXIII Feria de Agroexpo en Bogotá, tuve la oportunidad de participar en el acto de reconfirmación de la gran alianza entre la industria de alimentos balanceados y los agricultores de maíz y soja del país, agremiados en la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Fenalce.

Alarmante la racha de noticias que produce la política en Colombia. Los medios de comunicación y las redes sociales ya no dan abasto con tanta polarización, escándalos de corrupción y actuaciones que sólo ayudan a aumentar la decepción y el rechazo de los colombianos contra la clase dirigente de este país.

Por: Indalecio Dangond Baquero

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@indadangond