El pedalista colombiano trabajará con el equipo Orgullo paisa, al que prestó sus servicios en lo dos últimos años.
"El año pasado hice una mala Vuelta a Colombia. Tomé la decisión con mi familia y con mi equipo. Me desmotivé luego del dengue hemorrágico, que me afectó este año", dijo Botero al confirmar su partida del ciclismo activo.
Botero agradeció al gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero, por la confianza de tenerlo como gerente deportivo en el Orgullo Paisa y recordó que como ciclista siempre tuvo su apoyo. "Espero salir adelante en el nuevo compromiso con los deportistas del equipo", añadió.
"Es una responsabilidad muy grande la que asumo, pero la vida es de retos y estoy capacitado para hacerlo. La presencia de Óscar Sevilla en el equipo, llena de experiencia la escuadra y se que con él y el resto de pedalistas saldremos adelante".
Durante sus 15 años de carrera, Botero se ha destacado por ser protagonista en las pruebas de contrarreloj y las etapas de montaña. Comenzó en el ciclomontañismo por allá en 1991, pero su objetivo no era competir, sino la recreación. En la bicicleta todo terreno se cansó de ser campeón nacional.
No hubo carrera ni torneo en el que se subiera al podio para recibir los premios y los plausos del público. Probó en la bicicleta de ruta y lo convencieron para que hiciera parte de los equipos colombianos de la pista. Su marca nacional de la persecución individual en Pereira (1995) le sirvió para darse cuenta de que le podía rendir e hizo parte de la cuarteta nacional que participó en el Mundial de Pista de Colombia en el mismo año.
Después llegó al conjunto de Kelme. Pepe Quiles, el dueño de la escuadra española, le vio capacidades y rehizo una gran propuesta. Botero se fue para España en 1996 y ahí comenzó una larga y dilatada carrera, en la que vivió muchos más momentos alegres que tristes.
En 1996 y 1997 en el pedalismo europeo no fueron los mejores, si miramos la estadística. Sin embargo, cumplió la tarea de aprender. Despuntó un año después cuando fue cuarto en la Vuelta a Romandía, algo que le dio el campanazo de alerta.
Sus eximias capacidades al reloj le sirvieron para consagrarse en el pelotón internacional. Sus grandes gestas las hizo encima de su bicicleta aerodinámica, en la que fue tercero (2002) y luego campeón del mundo contrarreloj (2003), algo que era mirado con extrañeza en el mundo, pus este era el primer colombiano que se destacaba en uno de los terrenos en los que el pedalismo nacional pedaleaba de para atrás: el reloj.
Sin embargo, el rótulo de escaladores de los ciclistas nacionales le pegó duro. Botero aprendió a subir. Fue rey de la montaña en el Tour de Francia y ganó etapas en los años de ese país y de la mejor carrera por etapas del mundo.
Llegó a ser considerado como uno de los grandes favoritos para el triunfo final en el Tour de Francia del 2003. Esa vez hizo parte del equipo alemán Telekom, formado para él y con esa meta, pero una infección lo obligó a bajarse de la bicicleta. Ese año no caminó y tampoco lo hizo al año siguiente, lo que lo obligó a irse de la escuadra germana.
Para el 2010 esperaba cerrar con broche de oro su carrera, pero en sus metas se le atravesó el dengue hemorrágico, que no lo dejó entrenar bien y preparar el asalto al título de la Vuelta. Al lado de su familia, su esposa Catalina y sus hijos, meditó el retiro y puso pie a tierra.
El pedalista colombiano trabajará con el equipo Orgullo paisa, al que prestó sus servicios en lo dos últimos años.