Villareal Campeón, Carlos Bacca logra su tercera Liga de Europa  

Carlos Bacca celebrando junto a sus compañeros la primera Europa League del club y la tercera en su vida futbolística.

Deportes - Nacional
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El delantero colombiano fue inicialista, pero fue poco lo que pudo hacer en el frente de ataque, por lo que fue sustituido al minuto 60.

El Villarreal entró en la historia de la Liga Europa al cumplir el sueño de ganar esta competición y lo hizo con un guion imposible, ya que la final necesitó de veintidós penaltis para resolverse de los que fueron gol los veintiuno primeros hasta que Rulli detuvo el vigésimo segundo lanzado por De Gea, mientras que el delantero Carlos Bacca se adjudicó su tercer festejo en tres finales disputadas.

De entrada, el equipo inglés tuvo el balón y jugó siempre de cara a la meta del Villarreal, mientras que a este equipo le costó mucho equilibrar las fuerzas pese a un buen juego defensivo, pero sin apenas contragolpe y solo con alguna acción de peligro a balón parado.

En un par de tiro de esquinas, lanzados por Parejo, el Villarreal puso en apuros a la meta del conjunto inglés. Fueron la antesala del 1-0 marcado por Gerard Moreno en el minutos 29 al anticiparse a la defensa en una falta muy bien lanzado por Parejo.

Tras el gol, el Manchester recuperó la posesión del balón y, aunque no fue capaz de crear verdadero peligro, sí que obligó a que el Villarreal se viera encerrado en el área y a que en los minutos previos al descanso, aumentaran los problemas para el equipo español.

Consciente de cómo había acabado la primera mitad, el Villarreal cambió. Suyo fue el balón en los primeros minutos de la segunda mitad, algo que no se había visto hasta entonces. Sin embargo, a pesar de ese cambio en la dinámica del encuentro, un balón suelto en el área fue aprovechado por Cavani para equilibrar el marcador.

El Villarreal no encontraba la forma de acabar con el sufrimiento, mientras que sus salidas se presentaban con cuentagotas. A favor tenía el equipo español la consistencia defensiva, en contra los minutos que quedaban para el final y el horizonte del del tiempo extra.

La emoción de los penaltis, todos convertidos menos el último, eclipsó los 120 minutos de juego en los que el Manchester United dominó hasta el minuto noventa, pero del que se adueñó el Villarreal en la prórroga.



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