Bogotá, AP La iglesia colombiana ratificó el lunes su pedido de perdón por abusos de menores a manos de sacerdotes, luego de al menos tres casos conocidos en lo que va de año.
"Pedimos perdón a las víctimas de estos sacerdotes que abusaron de ellos", dijo monseñor Rubén Salazar, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.
El pedido de perdón significa además "un compromiso muy claro de parte nuestra de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que estas situaciones nunca se vuelvan a presentar", agregó Salazar a reporteros en la sede de la Conferencia.
Dijo que los casos en que haya una sentencia, por ejemplo, los sacerdotes terminarán "expulsados" y les queda "prohibido terminantemente" el ejercicio del ministerio.
El 30 de junio pasado, las autoridades detuvieron al sacerdote William de Jesús Mazo, de 59 años, en Cali, a 300 kilómetros al suroeste de Bogotá, como presunto responsable de abuso sexual el año pasado contra tres hermanos de entre 10 a 12 años, de acuerdo con la Fiscalía y el abogado de la familia de las víctimas.
Mazo, quien ha negado los cargos, está detenido y suspendido de sus funciones como párroco de una región de Cali.
El secretario general de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Córdoba Villota, ha dicho que con el caso del sacerdote de Cali ya son tres los curas colombianos capturados en el año por cargos de abusos de menores.
Ya en abril, en medio de denuncias de abusos, principalmente en Europa, Córdoba Villota pidió perdón por los casos en Colombia.