El presidente de la República, Álvaro Uribe, abrió las puertas a un eventual acuerdo humanitario con las Farc para facilitar la liberación de secuestrados.
El Jefe de Estado dijo que "el Gobierno ha facilitado las liberaciones, ha hecho rescates y no se opone al acuerdo humanitario siempre y cuando no sea para devolverle delincuentes a las Farc".
Precisó que el acuerdo "tiene como condición que aquellos integrantes de las Farc que salgan de la cárcel no regresen a delinquir" y que no se puede permitir que este proceso "les fortalezca su capacidad criminal".
El presidente Álvaro Uribe se pronunció sobre la posibilidad de un intercambio humanitario, al término de un consejo de seguridad en Arauca, horas después de la liberación del soldado Josué Daniel Calvo, por parte de las Farc.
Liberación del soldado El joven soldado Josué Daniel Calvo fue liberado el domingo tras casi un año de cautiverio en poder de las Farc, que se espera entreguen a otro militar y después se abra un compás en el que rebeldes y gobierno midan fuerzas sobre si negocian o no un canje por otros secuestrados.
Apenas dos horas después de su liberación, Calvo, de 23 años, apareció ante la prensa enfundado en un flamante uniforme camuflado con su apellido escrito en el bolsillo derecho, gorra y lustrosas botas negras, pero no dijo ni media palabra, sólo saludó a la prensa levantando el pulgar derecho en señal afirmativa. Abrazado con su hermana Nubia, quien tampoco habló, Calvo escuchó a su padre, Luis Alberto Calvo, hacer unas breves declaraciones a la prensa en el aeropuerto de esta ciudad de Villavicencio, en el departamento de Meta y a unos 75 kilómetros al suroeste de Bogotá, donde había llegado horas antes. "Llegó la alegría a la casa otra vez", dijo Calvo padre, asegurando que la madre de sus dos hijos los abandonó siendo chicos. El padre de Calvo además mostró una foto y leyó varios nombres de personas que dijo fueron secuestradas o dadas por desaparecidas hace varios años y que pedía a quienquiera que fueran los captores que enviaran pruebas de vida porque sus familias vivían en la incertidumbre.
Tras la declaración, el soldado y su familia se trasladaron en un avión castrense hasta Bogotá, donde el liberado sería sometido a pruebas en el Hospital Militar. El Alto Comisionado para la Paz, Frank Pearl, al lado de la familia Calvo, dijo que el soldado, quien fue retenido por los rebeldes el 20 de abril del 2009, había decidido no hacer declaraciones porque salía de la dura experiencia del secuestro y que las autoridades la respetaban.
Pearl calificó el operativo como un "impecable" y que esperaba que se repitiera el martes, con la libertad del sargento viceprimero del ejército Pablo Emilio Moncayo, uno de los uniformados con mayor tiempo en cautiverio: 12 años.
El presidente de la República, Álvaro Uribe, abrió las puertas a un eventual acuerdo humanitario con las Farc para facilitar la liberación de secuestrados.