La Habana, AP. En medio de un fuerte dispositivo policial y consignas contra el gobierno de Raúl Castro, familiares y opositores sepultaron el jueves al disidente cubano Orlando Zapata Tamayo, quien murió en prisión después de una larga huelga de hambre en protesta a las condiciones de su encarcelamiento.
La no gubernamental Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDDHHyRN) informó que Zapata, de 42 años, fue enterrado por la familia y los pocos disidentes que lograron llegar a la localidad de Banes, a unos 900 kilómetros al sureste de la capital.
"Había mucha crispación" debido a una intensa seguridad, dijo a la AP el líder de la CCDDHHyRN, Elizardo Sánchez, quien monitoreo el suceso y dijo que decenas de policías de uniforme y civil habían llegado al pequeño poblado de Banes, donde vive la madre del fallecido, Reina Tamayo.