Washington, AP. En conversaciones privadas con demócratas, el presidente Barack Obama ha dicho que va a persuadir al Congreso de que apruebe su reforma de salud incluso si le causa la muerte y si tiene que pedir a recelosos legisladores que confíen en él para mantener promesas que la Casa Blanca no tiene poder para cumplir.
Eso, en un tono algo jocoso, es básicamente lo que el presidente le está diciendo a representantes demócratas en su campaña para convencer al Congreso de que apruebe su propuesta, pese a las dudas de los votantes y las advertencias de los republicanos.
"Básicamente nos dijo: 'Miren, trabajamos muy duro durante un año en la reforma del sistema de salud y ha llegado el momento de actuar''', dijo el representante demócrata Ron Kind, uno de varios demócratas que se reunieron el jueves con Obama.
Washington, AP. En conversaciones privadas con demócratas, el presidente Barack Obama ha dicho que va a persuadir al Congreso de que apruebe su reforma de salud incluso si le causa la muerte y si tiene que pedir a recelosos legisladores que confíen en él para mantener promesas que la Casa Blanca no tiene poder para cumplir.