Las muertes violentas siguen aumentando las estadísticas que poseen las autoridades. Hace diez días se presentaron en Maicao, siete muertes producidas con arma de fuego. En esta oportunidad, en Riohacha, a seis familias les desarraigaron a sus parientes.
El primer hecho de sangre se presentó el viernes en la mañana, en el sector del corregimiento de Riohacha, cuando dos personas asesinaron a sangre fría a Jorge Guerrero Romero, de 64 años de edad, un jornalero, que aparentemente lo mal informaron y lo ajusticiaron. Dos impactos, producidos con arma de fuego, le segaron su vida.
El segundo asesinato, sucedió hacia las 10 de la mañana del sábado, cuando varias personas departían en la calle 14c con carrera 35 del barrio Nuevo Horizonte, un sector subnormal, de repente hizo presencia el sicario que le disparó en repetidas ocasiones, contra la humanidad de Magiver Ángel Pimienta Gutiérrez, de 19 años de edad.
En otro lugar de la ciudad, fueron muertos a sangre fría dos jóvenes: Jaime Alfonso Castro Gamero, natural de Ciénaga, de 18 años de edad y Jorge Luis Mena Sierra, de 17 años de edad, natural en esta ciudad.
El insuceso tuvo ocurrencia cerca de las 7:35 de la noche del sábado, en la calle 34ª número 34ª-95 del barrio Las Tunas, frente a la tienda de La Gran Vía y resultó herido Miguel Armando Ortiz Castillo.
Y por lo menos 15 minutos después, las balas truncaron la vida de un prospero comerciante de Riohacha; se trata de Rafael Humberto Pérez Deluque, más conocido como 'El Mello', natural y residente en Riohacha, de 30 años de edad.
En este episodio, una de las balas alcanzó a la humanidad de María Fernanda Rodríguez Arcia, 16 años de edad, quien presentó un impacto producido con arma de fuego en la pierna derecha.
Esta tragedia se presentó en la residencia ubicada en la calle 42 con carrera 7H sin nomenclatura, del barrio Tawaira.
El último hecho de sangre se presentó en el caserío se Pelechúa, sobre las 11 de la noche del domingo; cuando Geovany David Rivadeneira Bermúdez, salió al patio a preparar unos pescados, un hombre le disparó quitándole la vida de manera inmediata. En todos los episodios, los asesinos andaban a pie, parece ser que es otra modalidad para no causar mucha sospecha, caminan unas cuadras al igual, corren hasta encontrar un taxi o alguien lo recogen, para sacarlo del sector de la escena del crimen.
Las muertes violentas siguen aumentando las estadísticas que poseen las autoridades. Hace diez días se presentaron en Maicao, siete muertes producidas con arma de fuego. En esta oportunidad, en Riohacha, a seis familias les desarraigaron a sus parientes.