Tres problemas han generado un malestar en el Palacio de Justicia de la ciudad. La ausencia de energía durante dos semanas, el daño de una motobomba y en algunos micrófonos de las salas de audiencias.
Para resolver estas inquietudes de la masa laboral y de la misma comunidad, EL INFORMADOR, La Guajira en la mañana de ayer, localizó al responsable, se trata Julián Cava, director de la Administración Judicial de Riohacha.
El funcionario se refirió primeramente al fluido de energía y argumentó que fue una casualidad que se dañara el transformador que tenía 18 años de estar funcionando. "Por fortuna, la empresa de energía nos prestó uno, mientras que se arregla el nuestro".
Con respecto al daño de la motobomba, el funcionario público manifestó, "en este sector de la ciudad el agua llega los jueves y el lunes, coincidencialmente ese día se dañó la motobomba. Se compró una en un almacén de la ciudad, ellos nos dijeron que la entregan hoy viernes, porque había que traerla de Barranquilla".
Las empleadas de servicio generales debieron subir y viajar escalones el pasado miércoles, llevando agua para los cuatro pisos del Palacio de Justicia de Riohacha. Sin embargo, se conoció que esta situación se conjuró con la instalación de una pequeña, mientras llega la que se traerá de la arenosa.
Por último, abordó las deficiencias existentes en las salas de audiencia y el daño de micrófonos "a veces se dañan las pilas, como todo. Si uno tiene un radio de baterías se daña, pero para eso hay repuesto, no es que haya ausencia de previsibilidad. Lo que pasa es que los presupuestos también son limitados y de todos modos hay que resaltar las cosas positivas."
Con respecto a los micrófonos se conoció que algunas de las personas que intervienen no han sabido darle el mejor uso y se han dañado; por otra parte, son equipos electrónicos y también pueden sufrir algún desperfecto, indicó un funcionario que pidió reserva de su nombre.
El funcionario dijo que al nivel central le pidió recurso por más de 100 millones de pesos, para compra de una planta eléctrica que supla la ausencia de energía, y no traumatizar el servicio en el Palacio de Justicia.