Aunque parezca extraño, decenas de personas que llegan como visitantes a Maicao, duermen en los andenes, jardineras, sillas de la Casa de la Cultura, plaza Simón Bolívar y otros lugares de la otrora ciudad comercial.
La presencia de estas personas denota que no tienen una residencia fija y en donde los sorprende la noche, ahí tienden unos cartones o periódicos viejos y duermen plácidamente hasta el nuevo día.
Observadores locales en varias oportunidades se han preguntado, ¿qué hacen?, ¿dónde trabajan? y ¿porqué duermen en los andenes y sillas?