Unas 500 familias que habitan en el barrio 20 de Julio de Riohacha, están muy preocupadas por la parálisis de la construcción del alcantarillado para el desagüe.
Según los pobladores, la obra se encuentra parada desde hace 15 días y no hallan que hacer. La carrera 14 entre calle 15 y 15 A tiene varias lozas de cemento levantadas y se encuentra intransitable.
La inquietud nace porque en época de invierno este sector se inunda y provoca estragos en las viviendas. El agua ha llegado a la altura de un metro y esa es la impaciencia que tienen los moradores, porque no quieren volver a repetir el invierno anterior.
A esta situación se le ha sumado, que en el sector existen varios establecimientos de ventas de comidas y se quejan, porque esa parálisis los afecta considerablemente.
En diálogo con José Wilson Castañeda, el líder de la comunidad dijo, "el problema se ha presentado desde hace mucho tiempo, nosotros en el último aguacero tuvimos que cerrar la Avenida del Progreso y en ese momentos nos dieron un paño de agua tibia. Limpiaron los manjoles y el agua se evacuó rápidamente".
De otro lado, José Wilson Castañeda, argumenta que no se requiere ser ingeniero para observar el tamaño de la tubería. "Son de 10 pulgadas, parece ser muy delgada para el flujo de agua que debe evacuar cuando se presente el invierno, por la cantidad de líquido que se deposita en este sector. En la actualidad la obra está detenida, no sabemos porqué y además, en el punto más crítico está lleno de escombro, precisamente en la salida del agua".
El problema es que al sector, por donde pasa el tubo, al momento de realizar la zanja, cortaron la tubería y ahora no llega el preciado líquido a las residencias, por lo que se podría presentar un problema de insalubridad en el sector.
"Nosotros somos pobres, no podemos comprar agua, ya que el recurso que ganamos es netamente para el sostenimiento de nuestras familias y no nos alcanza para adquirirla", terminó diciendo José Wilson Castañeda, líder del barrio 20 de Julio.
La obra está a cargo del Gobierno Departamental, bajo la supervisión del municipio de Riohacha y hace parte del programa del Plan Departamental de Agua.
Por su parte, los propietarios de restaurantes dicen no aguantar más y de un momento a otro tomarán la decisión de bloquear la Avenida del Progreso, porque sus negocios están en quiebra.
"Con esta obra, al lado de nosotros negocios, nos ha perjudicado porque los vehículos no tienen como entrar y mucho menos estacionarse, por lo que se ha perdido mucha clientela y no sabemos qué hacer", manifestó Mario Muñoz, propietario de un restaurante. Por su parte, Humberto Niño Rodríguez, otro propietario de restaurante, dice tener mucha preocupación porque "no vendemos un carajo (sic), esperaremos esta semana, si no vemos solución, bloquearemos la Avenida y el mismo escombro nos va a servir para echarlo a la carretera".
Unas 500 familias que habitan en el barrio 20 de Julio de Riohacha, están muy preocupadas por la parálisis de la construcción del alcantarillado para el desagüe.