El encuentro, en síntesis, si fue útil, hasta para los que no querían que lo fueran. Sólo queda materializar el compromiso de pago.
El anuncio anticipado del fracaso de la reunión entre los docentes de tiempo completo, ocasional y catedráticos de la universidad de La Guajira y el gobernador Jorge Eduardo Pérez Bernier, llevada a cabo la semana anterior, fue una profecía no auto cumplida.
Tanto para propios y extraños, anunciaban que el encuentro no pasaría de ser un acto protocolario sin mayores repercusiones, pero sin duda fue un éxito. Por lo menos en comparación con los anteriores encuentros y sobre todo por lo que se proyecta van a ser en adelante este tipo de eventos.
En este sentido, lo más importante de esa "tertulia", y en esto coinciden propios y extraños, fue sin duda la circunstancia de que a partir de ahora el estamento de docentes tiene una línea comunicacional fluida con el gobernante departamental, quien impulsó la idea de crear una comisión veedora, en el ejercicio de auditoría financiera a la Universidad de La Guajira.
Es una acción que transita por el conducto de la transparencia y que tiene el mandato expreso de precisar el estado de las finanzas del Alma Mater, para luego, hacer posible el correspondiente giro, para el pago a los maestros.
Este principio de entendimiento le permite, al observador oculto y/o participante, diagnosticar la riqueza del diálogo entre saberes del cuerpo dirigencial del departamento y el eje nuclear de la construcción y transmisión del conocimiento, como lo es Uniguajira. La creación de este espacio de entendimiento, adquiere unos efectos multiplicadores a otros sectores de la producción del colectivo societario guajiro.
Y no es para menos, tanto para Jorge Pérez, como el estamento docente, con su comportamiento de comprensión, en cierta forma se terminó ganando por todos lados: se hizo notorio, desde el principio, la fluidez del intercambio comunicacional, se obtuvo, a través de la creación de la veeduría y la auditoría financiera, beneficios que deben ser observables en un corto, mediano y largo plazo.
El encuentro, en síntesis, si fue útil, hasta para los que no querían que lo fueran. Sólo queda materializar el compromiso de pago.