El plan de desarrollo municipal, indica que los indígenas son el 19% de la población.
En el municipio de Riohacha se ha venido impulsando desde hace varios años procesos educativos con buenos resultados que se han evidenciado en los procesos internos de los pueblos indígenas que han labrado rumbos de autoreconocimiento, reafirmación cultural, apropiación territorial y una valoración por el conocimiento tradicional.
En el ente territorial habitan los indígenas wayúu, wiwa y afrodescendientes, y además, las comunidades rurales, dispersas (habitan en fincas y veredas); a quienes históricamente les ha tocado experimentar una brecha generacional entre el pensamiento de la sociedad urbana con respecto a sus propios modelos de vida.
Este proceso nace desde que la constitución política de Colombia en 1991, abrió posibilidades de reconocimiento a la diversidad étnica y cultural de la nación.
La educación escolarizada, ha intentado suplantar y desconocer ese contexto cultural diverso en los espacios donde se vive y se siente la cultura; el proceso educativo monolingüe/alijunaikii que se había desarrollado en los territorios indígenas en el municipio de Riohacha antes de la entrada en vigencia la nuevo ordenamiento jurídico, se aplicaba bajo una tutela de desconocimiento, desarraigando las realidades de lo que significaba el territorio y la cultura para los indígenas.
"Hemos visto en tan corto tiempo, como desde estos escenarios de entendimiento del entorno natural y cultural, la educación intercultural ha jugado un papel fundamental que se adhiere a un escenario de convivencia.
Es la relación del ser con los elementos de la naturaleza, los caminos, los bosques, las reuniones comunitarias, los velorios, los juegos, las celebraciones, el río, el jagüey, la lluvia, el mar, los seres míticos", indicó Emilsa Josefina Rojas Atencio, directora de la educación contratada en el municipio de Riohacha. Según su perspectiva, la interculturalidad en Riohacha, debe partir del reconocimiento a esa realidad social que nos corresponde a todos; es darle dinámica a la igualdad en la diferencia; es el respeto hacia el otro sin que se presenten fisuras que impidan avanzar hacia un estado de interrelación entre individuos.
Para Emilsa Josefina, la interculturalidad hace parte de la libertad del pensamiento con respecto a la actitud que se asume en la correlación de los procesos comunicativos derivados de la permisividad para enfrentar la intolerancia originada de la exclusión social y cultural.
Sobre este andamiaje, los maestros comprometidos en la causa y el ejercicio docente, genera gran responsabilidad que demandan al dirigir un grupo humano que han encontrado enormes distancias que los separa de su realidad por un sistema que se antepone a sus modos de vida, a su memoria, a su territorio y a su saber
El plan de desarrollo municipal, indica que los indígenas son el 19% de la población.