Los comerciantes consideran que, sin una buena gestión, inversión en infraestructura y control permanente, el Mercado Nuevo continuará perdiendo su importancia como centro tradicional de abastecimiento.
La reparación planificada de las principales vías fortalece la conectividad, reduce riesgos y envía un mensaje que Riohacha se está organizando para avanzar, pero también necesita de los ciudadanos.