La Administración municipal de Manaure, a través de las Secretarias de Salud y Educación, hace continuo seguimiento, a los casos de influenza estacionaria, que se presentó en los alumnos del Internado Indígena de Aremasahin.
Para ello, el alcalde Humberto Martínez Fajardo, y los secretarios de despacho, en consejo de Gobierno, decidieron conformar cinco equipos de trabajo, para vigilar cada caso presentado, detectar nuevos, y hacer seguimiento a los controlados.
Los equipos conformados por auxiliares, promotores y médicos del municipio, trabajan las 24 horas, para vigilar la situación, y tomar las medidas de llegar a presentarse nuevos casos.
El alcalde Humberto Martínez Fajardo, explicó que el Municipio desde que se conoció la situación del Internado, dispuso de todo el personal especializado para atender la emergencia.
Anotó, que se redoblan los esfuerzos, porque el objetivo es controlar la situación, y brindar la ayuda especializada que requieran los niños enfermos. En tanto, el Secretario de Salud, Edgar Gómez Ibarra, puntualizó que se han tomado todas las medidas, y no se ha escatimado esfuerzo alguno para enfrentar la situación.
Aseguró, que los médicos hacen seguimiento a los casos atendidos, para evitar alguna recaída.
De otro lado, para evitar nuevos enfermos, y lograr que los afectados se recuperen totalmente, fueron suspendidas las clases hasta el próximo 10 de mayo, aseguró el director del Internado de Aremazahin, padre Esneider Vélez.
Dijo, que los enfermos siguen en la institución, para que sean mejor atendidos, y una vez estén totalmente recuperados, regresen a sus hogares.
Los primeros estudiantes que presentaron un cuadro viral agudo, que hoy se le conoce como influenza estacionaria, fueron atendidos por personal médico en la misma institución, a quienes se trató con antipiréticos y abundante líquido.
Se conoció que se tomaron seis muestras, y fueron enviadas al Instituto Nacional de Salud, cuyos resultados aún no se conocen.
Inicialmente la Secretaria de Salud Departamental, Claudia Meza, descartó la presencia de dengue y malaria en los estudiantes, pero, necesariamente se deben esperar los resultados para mayor seguridad, dijo. Adicionalmente, se determinó la realización de una jornada de fumigación y limpieza de albercas, al interior del Internado Indígena. Actualmente en el internado, estudian 1.376 estudiantes, en los grados de preescolar, primaria y bachillerato, la mayoría de la etnia wayuu.
Los padres de familia, por su parte, a quienes se les explico la situación, se comprometieron en brindar toda la atención que requieren los niños, para que se recuperen totalmente, y regresen a la institución el próximo 10 de mayo.