Columnistas de La Guajira

Wilfrido De la Hoz De la Hoz

Columna: Opinión

e-mail: wilfridodelahoz@gmail.com

Estoy observando que, en todos los debates, de distinto orden que se suscitan en la vida común y corriente de nuestro país, especialmente en esta época de planteamientos políticos, se opina o se discute mediante puras suposiciones.

En Colombia la determinación del salario mínimo obedece a muchas variables conceptuales, pero reguladas por la Ley 278 de 1996, mediante la cual la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, debe indicar el incremento del salario mínimo legal teniendo en cuenta:

Por Wilfrido De la Hoz De la Hoz

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Los consumidores de gas licuado del petróleo, GLP, en Colombia han venido preocupándose por las alzas en las tarifas de cada uno de los tamaños de los cilindros que los distribuidores y comercialización minorista de este combustible venden al público. En Colombia se vende GLP en cilindros en cuatro tamaños así:

Ustedes se acuerdan ¿cuántos pares son tres moscas? Bueno, ahora les voy a decir quién sabe lo que usted no sabe para resolver estas inquietudes.

Todo el movimiento que está afectando el normal desarrollo socioeconómico y político de nuestro país, en virtud del texto constitucional, artículo 37 que indica: “Toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse pública y pacíficamente. Sólo la ley podrá establecer de manera expresa los casos en los cuales se podrá limitar el ejercicio de este derecho”.

La situación actual que está viviendo la República de Colombia, aparentemente es una revuelta popular causada por la presentación de una reforma tributaria, pero eso es un argumento de estrategia política que persigue propósitos abyectos, porque esa reforma fue retirada del Congreso por la Presidecia de la República y sin embargo la protesta sigue, bajo cualquier argumento. Lo que se observa y escucha en los medios de comunicación es la expresión beligerante de unas masas sociales influenciadas en contra del Presidente de la República, lo cual significa que se trata de la gestión de una escuela de pensamiento político.

Desde el principio del gobierno del presidente Iván Duque presentó una débil consistencia para lograr suficiente apoyo en el Congreso de la República a fin de sacar proyectos de Ley que le permitiera una gestión adecuada respecto a su plataforma de campaña. 

Para cualquier persona viviente en este mundo, no es ningún misterio advertir con atención, en el ámbito de las naciones, dos corrientes políticas universales con argumentos sociales y económicos que pretenden encasillar las conductas; es decir, la manera con que las personas se comportan en el transcurso de sus vidas, de todos los ciudadanos a la manera del pensamiento político de quienes pretenden gobernarlos.

La pandemia de la Covid 19 ha “revuelto el agua”, pues permitió que Colombia entera viera por televisión la cantidad de pobres que tenemos.

Muchos colombianos se encuentran asombrados por la manera tan rápida como el Congreso de la República votara y aprobara la Ley de Financiamiento. Aunque algunos opinan que si ya se había aprobado antes, entonces ahora era fácil tramitar su mismo contenido.
En nuestro país los ciudadanos sienten mucha aversión tener que acudir a una entidad del Estado o a una entidad particular que preste un servicio privado libremente o en concesión, para tramitar algún documento.

En Colombia actualmente, voceros  de varios partidos políticos o de  grupos de ciudadanos están opinando, con preocupación, que el Presidente Iván Duque resiste seria oposición en  el Congreso de la República para que éste le apruebe las propuestas de gobierno que él propuso durante su campaña.

El movimiento indígena representado simbólicamente a través de las “mingas” está de palpitante actualidad. En Colombia entendemos, de manera simple, que una minga es una reunión solidaria de indígenas para reclamar derechos y/o promesas incumplidas por el gobierno.
En los últimos días el actual director del Departamento Nacional de Estadística (DANE), Juan Daniel Oviedo, quien por su alto conocimiento en materia estadística ha desarrollado modificaciones en la estructura de algunas modelos estadísticos desarrollados por el Dane en nuestro país.

Colombia se encuentra a punto de que muchos de sus ciudadanos sean sometidos a procesos judiciales desde organismos extranjeros. Esto se debe a que nosotros los colombianos no hemos sabido o podido expedir leyes y establecer procedimientos jurídicos eficaces para que los jueces y magistrados las apliquen con rigor ético a quienes correspondan; de tal manera que acusados y juzgados se sientan con suficientes garantías judiciales. 

El acuerdo final o acuerdo de paz negociado entre la República de Colombia y la República de las Farc es para la gran mayoría de colombianos un camino lleno de hojarasca, aunque para muchos otros ha sido, y seguirá siendo, una buena estrategia para acallar los fusiles de los alzados en armas.

Está agitado el tema de las pensiones en Colombia debido a las llamativas propuestas de los candidatos presidenciales en sus campañas electorales.
El gobierno Nacional está presentando, a su manera, una situación de crecimiento y de estabilidad económica y social que deja admirados a propios y extraños. En medio de sus elucubraciones está pretendiendo mostrar al mundo un conjunto de factores positivos que deberían imitar gobiernos regionales y los de otras latitudes. Ese delirio se deriva de los acuerdos de paz (no olviden los colombianos que son dos acuerdos; el primero se firmó en Cartagena, el cual Colombia lo rechazó en el Plebiscito del 2 de octubre 2016 con 6.424.385 votos y el segundo se firmó en el Teatro Colón de Bogotá y lo impusieron, metiéndolo por debajo de la puerta del Congreso).
En esta época de fin y principio de año, adecuada para presentar informes de gestión, de logros y proyecciones es muy probable que se nos chismoteé nuestro ego para manifestar cosas exageradas tanto de metas logradas como de horizontes y perspectivas futuras.
Todos los analistas económicos del país están expectantes para mirar las cifras oficiales del crecimiento económico de Colombia en 2017.
Aunque los datos publicados por el Dane y publicitados por intermedio del Departamento Nacional de Planeación, Ministerio de Hacienda y su apéndice Banco de la República, dejan en la conciencia nacional muchas dudas que sea verdad tanta belleza, de todos modos no se cuenta con otro mecanismo ni metodología para contradecirlos.
Muchísimos colombianos leen con sombría esperanza de beneficio alguno los 235.6 billones de pesos que vale el Presupuesto General de la Nación para el 2018.
En Colombia, actualmente todos estamos en “modo Papa” o como escribió Álvaro Cepeda Samudio en su cuento “Todos estábamos a la espera”; a la espera de que culminen o empiecen varios temas pendientes que provocan serias inquietudes en la vida nacional.
Muchos colombianos reconocen que el llamado proceso de paz publicitado por el Presidente y sus aliados tiene un nicho noticioso que traspasa las fronteras nacionales; aunque muchos otros tienen una percepción objetiva de que esa denominación es muy ligera; no contiene un profundo sentido de los lineamientos democráticos universales y menos colombianos. 
Los colombianos de pensamiento sano deseamos que nuestro país sea cada vez mejor y que los ciudadanos gocen de mejores condiciones económicas y sociales. Bajo ese mismo propósito están todos los sectores económicos, empresarios y del gobierno para diseñar mecanismos que conduzcan felizmente a ese objetivo sin afectar o influir desfavorablemente sobre ningún sector.
En los acuerdos del gobierno colombiano con las Farc, se sostuvo con insistencia que las víctimas son el eje central de tales acuerdos.
En los acuerdos del gobierno colombiano con las FARC, se sostuvo con insistencia que las víctimas son el eje central de tales acuerdos.
Después de oír, leer y escribir tanta necedad sobre el acuerdo entre el Presidente de Colombia y el futuro presidente de la Nueva República, me voy a referir a la Reforma Tributaria que próximamente presentará el gobierno de Colombia ante el Congreso de la República para que entre estas dos naciones manejen los recursos tributados por todos los binacionales.
Después de leer las 297 páginas del texto apócrifo –sin firmas- acordado entre el Presidente de Colombia y los miembros del Secretariado del Estado Mayor Central de las Farc, encuentro que casi todos los medios de comunicación y redes sociales del país están metidos en el Acuerdo Final, algunos de ellos opinando de manera superficial.
Después de leer las 297 páginas del texto apócrifo –sin firmas- acordado entre el Presidente de Colombia y los miembros del Secretariado del Estado Mayor Central de las Farc, encuentro que casi todos los medios de comunicación y redes sociales del país están metidos en el acuerdo final, algunos de ellos opinando de manera superficial.